Castilla y León recupera 11.258 toneladas de aceites usados en 2019 y se enfrenta a "una convulsión sin precedentes" por el Covid-19
Cantabria recicla 1.800 toneladas de aceites usados en 2019 - SIGAUS

Castilla y León recupera 11.258 toneladas de aceites usados en 2019 y se enfrenta a "una convulsión sin precedentes" por el Covid-19

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Castilla y León ha recuperado 11.258 toneladas de aceites usados en 2018 y el sector se enfrenta ahora a una "convulsión sin precedentes" derivada de la pandemia del COVID-19 que ha provocado la "ralentización" de la actividad industrial y la paralización de la automoción, lo que supone una caída de las ventas del lubricantes del 40 por ciento entre marzo y mayo.


Según han informado a Europa Press fuentes del Sistema de Gestión de Aceites Industriales Usados en España (Sigaus) el tejido empresarial dedicado a la gestión del residuo en Castilla y León ha sufrido un "desplome" de actividad que podría "comprometer" su viabilidad, y por tanto la recogida de este residuo peligroso.


Ante ello, Sigaus ha multiplicando por seis la financiación aportada a estas empresas, que en 2019 recogieron 11.258 toneladas de aceites usados en Castilla y León y prestaron servicio a 5.000 establecimientos que generaron este residuo.


DATOS DE 2019
En Castilla y León se recogieron y reciclaron un total de 11.258 toneladas de aceites industriales usados, a través de más de 10.000 recogidas registradas y atendiendo con ello a 5.036 establecimientos productores repartidos en 1.019 municipios (que abarcan al 90,7 por ciento de la población de la comunidad autónoma).


En concreto, 2.562 de estos establecimientos tenían que ver con la automoción, 857 eran industrias y 1.617 realizaron otras actividades (construcción, servicios o instalaciones de la Administración, entre otras).


Debido a la amplia diversidad de usos del aceite lubricante (desde todo el parque de vehículos a la maquinaria agrícola, y desde una gran industria a un pequeño transformador de un lugar remoto), el aceite usado se genera de forma muy fragmentada y dispersa geográficamente, por lo que resulta crucial dar cobertura a todos los puntos del territorio de Castilla y León, incluyendo las zonas rurales y alejadas de los grandes focos de población y actividad económica, donde los costes logísticos de la gestión del residuo se multiplican.


En Castilla y León, durante 2019, el 94 por ciento de los municipios en los que Sigaus recogió aceites usados son rurales, donde atendió a 2.501 productores. Asimismo, se atendió a 1.226 productores en zonas de montaña y a 1.286 situados en localidades de menos de 1.000 habitantes.


Por último, se registró una intensa actividad en zonas de alta vulnerabilidad ambiental.