La alcaldesa de Aranda admite que se bajó la guardia en el ámbito privado y espera no se destruya tejido económico
La alcaldesa de Aranda de Duero, junto al presidente de la Junta./ Archivo

La alcaldesa de Aranda admite que se bajó la guardia en el ámbito privado y espera no se destruya tejido económico

Raquel González desea que con el confinamiento se cubran los "objetivos" y reconoce que hay una sensación de "tristeza", de "calma tensa".
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La alcaldesa de Aranda de Duero, Raquel González, admite que se ha bajado la "guardia" en el ámbito privado porque son un pueblo "muy sociable" y espera que el confinamiento no destruya tejido económico en el municipio.


La regidora desea que con el confinamiento se cubran los "objetivos" y reconoce que hay una sensación de "tristeza", de "calma tensa". En cuanto a las medidas, ha continuado, se basan en que no se puede entrar ni salir de la localidad, no puede haber reuniones de más de diez personas... "El resto de la vida apenas va a cambiar. Podemos salir a pasear, hacer deporte, seguir yendo a trabajar", ha apuntado.


Raquel González explica que los resultados conocidos hoy reflejan "40-41 positivos más", si bien explica que solo hay un ingreso en el hospital aunque desconoce si ha sido por COVID-19 u "otra causa".


Sobre el desarrollo de los acontecimientos, la edil explica que el miércoles estábamos al "borde del precipicio", pero no se veían "tan cerca de él". "Se desencadenó y ayer jueves los datos del día anterior fueron muy malos. Veremos cómo va transcurriendo el fin de semana, que se controle, que sea suficiente con estos 14 días y si pudiera controlarse antes, mejor", ha añadido.


Raquel González cree que es "buena" la política "restrictiva" de la Comunidad y ser "muy prudentes" pero entiende que se deberían tener también en cuenta aspectos económicos. En este sentido, confía en que la situación no termine de destruir el tejido económico de Aranda. "Muchos hosteleros empezaban a levantar un poco el vuelo y les han cortado un ala. Estamos un poco cojos. Esperemos que la situación mejore", ha continuado.


La alcaldesa de Aranda ha ahondado en que, durante el estado de alarma, los establecimientos podían permanecer cerrados y salvaban la carga económica que suponía. "Ahora ellos deben decidir si quieren permanecer abiertos o cerrados. Sabemos que va a ser un impacto importante", ha continuado.


En cuanto a la proliferación de casos, Raquel González descarta que el origen esté en los locales de ocio y apunta ha cierta relajación en el ámbito privado, en las reuniones familiares y de amigos. "En el ámbito privado la gente se ha descuidado, somos gente muy sociable, muy de reunirnos en torno a un lechacito unas chuletillas, ahí es donde hemos bajado la guardia", explica.


Por último, la regidora ha asegurado que se está haciendo un Gran número PCR en la localidad. "Si no se hacen no salen positivos. Si el 92% son asintomáticos, de no ser por estas PCR preventivas no se hubieran detectado", ha concluido.