Preocupación entre los regantes del Bajo Duero por un microorganismo invasor en sus aguas de riego

Preocupación entre los regantes del Bajo Duero por un microorganismo invasor en sus aguas de riego

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La comisión gestora de la Junta Central de Usuarios del Sistema Pisuerga-Bajo Duero muestra su honda preocupación por la proliferación de briozoo en las comunidades de regantes del Bajo Duero en la provincia de Zamora, donde este verano el desarrollo de la campaña se ve condicionado por este microorganismo invasor presente en el agua dulce, que forma colonias en el interior de las instalaciones de riego hasta obturar los conductos e impedir la irrigación de los cultivos por presurización. 


Los briozoos son organismos coloniales de pequeño tamaño –unas 0,5 micras-, con varias formas, caracterizados por su reproducción tanto sexual como asexual, de los cuales solo unas cincuenta especies de las 4.000 conocidas viven en agua dulce. Tienen además una gran facilidad para adherirse a superficies y para la dispersión, por lo que se extienden con rapidez por ríos, embalses y lagos, con la consiguiente alteración de los ecosistemas naturales. 


  Ante la gravedad del fenómeno, la Central de Usuarios solicita a las administraciones implicadas, como la Confederación Hidrográfica del DueroCHD y la Junta de Castilla y León, un mayor esfuerzo para abordar este problema y buscar soluciones. También se ha contactado con la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), como responsable de las recientes obras de modernización de regadíos, para que observe sobre el terreno las dificultades para desarrollar el riego con normalidad al incrustarse en las instalaciones, ya sean tuberías, filtros, rejillas o hidrantes. 


“Las soluciones no son fáciles” 


  En este sentido, la Central de Usuarios ha encargado un primer estudio al Grupo de Ingeniería Química Ambiental y Bioprocesos de la Universidad de León. Según explica su director, Antonio Morán, se trata de hacer “un análisis de situación y analizar posibles soluciones, que por los antecedentes existentes en otras cuencas españolas, como la del Guadalquivir, no son fáciles y requieren tiempo”. 


Por su parte, Luis Alberto Nebreda, presidente de la comisión gestora de la Central y de la comunidad palentina del Canal del Pisuerga, explica que la inquietud alcanza a todos los usuarios del Sistema Pisuerga-Bajo Duero, “de ahí que nos unamos no solo para gestionar mejor el agua, sino para intentar resolver un problema serio que puede extenderse con facilidad a otras zonas de la cuenca y provoca claros perjuicios a los agricultores”. 


De momento, la situación más delicada afecta a las comunidades de regantes del Bajo Duero en Zamora –San José, Virgen del Aviso y Toro-Zamora-, donde durante todo el mes de julio se han producido incidencias al respecto. “Casi todos los días recibimos avisos de regantes que no pueden regar y que tratamos de solventar con nuestro personal”, señala Pedro Pablo Ballesteros, presidente de la comunidad Toro-Zamora y de la Central de Usuarios. 


Esta comunidad, con 7.200 hectáreas, ya había constatado la presencia ocasional de briozoo en años anteriores, “pero nunca se había llegado a los extremos que sufrimos ahora”. Riesgo de pérdidas de cosecha “Las instalaciones de riego se obstruyen por la presencia del briozoo, hay que limpiarlas y no damos abasto. Si seguimos así en agosto, con altas temperaturas y sin posibilidad de irrigar debidamente ciertas fincas porque el agua no sale por los aspersores, va a haber pérdidas de cosecha en algunas parcelas”, explica Ballesteros, quien destaca que los regantes del Guadalquivir –cuenca donde resulta habitual- ya han solicitado la declaración del briozoo como especie invasora para que se tomen medidas efectivas. 


La Central de Usuarios está formada por comunidades de regantes de las provincias de Palencia, Burgos, Valladolid y Zamora, que suman 46.000 hectáreas de cultivos; los titulares de concesiones individuales de los cauces que irrigan unas 8.000 hectáreas de labor; varias minicentrales hidroeléctricas e industrias que toman agua del cauce, junto a diferentes municipios que se abastecen del Pisuerga y del Duero. Además, no hay que olvidar que el cambio climático supone una menor aportación de agua para riego al disminuir las precipitaciones, aspecto en el que están muy sensibilizados los agricultores que apuestan claramente por la modernización y coordinación entre los usuarios