Cinco personas murieron en Castilla y León el pasado verano a causa del calor

Cinco personas murieron en Castilla y León el pasado verano a causa del calor

La Junta recuerda algunos consejos para protegerse de las altas temperaturas, que causaron cinco muertes en 2019
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La Consejería de Sanidad ha recordado algunos de los consejos a tener en cuenta ante las elevadas temperaturas del verano como las que se esperan estos días, a las que en 2019 se atribuyeron cinco fallecimientos en Castilla y León.


Esto supone cuatro muertes más que el año anterior, cuando se registró uno (un varón de 92 años en León) durante el periodo estival, cuando se mantiene activo el sistema de Vigilancia de la Mortalidad por procesos relacionados con temperaturas elevadas (VITME), entre el 1 de junio y el 15 de septiembre.


En concreto, se registró el fallecimiento de una mujer de 100 años en Serón de Nágima (Soria), que presentaba agotamiento por calor y deshidratación, el 8 de junio; el día 27 del mismo mes un golpe de calor fue la causa de la muerte de un hombre de 93 años en la vía pública en Valladolid; el 1 de julio una mujer de 85 falleció en Complejo Asistencial de Palencia tras sufrir un golpe de calor; el día 7 de julio otra mujer de 87 perdió la vida por el mismo motivo en el Hospital Santos Reyes de Aranda (Burgos); y el día 23 de julio otro golpe de calor causó el fallecimiento de una mujer de 90 años en el Clínico de Valladolid.


Según el informe de la Consejería de Sanidad que recoge los datos de este Sistema registrados a lo largo de su vigencia, el verano de 2019 fue "muy cálido" en amplias zonas de Castilla y León.


Durante el periodo comprendido entre el 1 de junio y el 15 de septiembre el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud ha comunicado un total de 301 niveles de riesgo en las Comarcas de Castilla y León establecidas según la zonificación isotérmica establecida para nuestra Comunidad Autónoma dentro del Plan Nacional.


Las provincias en que se activó un nivel de alerta con mayor frecuencia fueron Zamora (32 días, 17 por ciento), Soria (29 días, 16 por ciento) y Burgos y Palencia (25 días, 14 por ciento en cada una de ellas).


Julio fue el mes en que más niveles de alerta se activaron (153 niveles, 51 por ciento del total), destacando la activación del Nivel 3 --el más alto-- en tres ocasiones y el 2 en 41 ocasiones.


Ante estas elevadas que se pueden producir y de las que esta semana se presenta un episodio, Sanidad recuerda que deben estar protegidos especialmente del calor las personas mayores, discapacitadas y los niños menores de cinco años, las personas con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cardiopatía, obesidad, alcoholismo), quienes tomen alguna medicación habitualmente y las que realizan trabajos físicos intensos o deporte al aire libre cuando hay temperaturas elevadas.


RECOMENDACIONES


El primero de los consejos es que ante cualquier duda se consulte a los profesionales sanitarios, pero se recuerda que los efectos del exceso de calor pueden ser muy variados como calambres (por pérdida de sales); un agotamiento que se traduce en malestar, dolor de cabeza, nauseas, vómitos, sed intensa; o deshidratación que conlleva decaimiento y sensación de postración.


Además, un golpe de calor tiene como síntomas nauseas, vómitos, dolor de cabeza, piel caliente y enrojecida, aumento de la temperatura corporal por encima de 40 grados, inestabilidad al andar, mareos, pudiendo llegar a tener convulsiones y coma.


Para protegerse del calor, se debe evitar salir de casa durante las horas centrales del día (entre las 12.00 y las 18.00 horas); beber más líquidos sin esperar a tener sed, sobre todo agua y zumos de fruta ligeramente fríos; evitar comidas copiosas, comer más verduras y frutas, con menos cantidades y más veces al día, se aconseja no tomar comidas calientes ni abusar de las bebidas alcohólicas.


También se recomienda reducir la actividad física, descansar con frecuencia a la sombra, usar ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros, sombrero, gafas de sol y cremas protectoras solares y permanecer en espacios ventilados o acondicionados.


Además, cuando se esté en casa, se aconseja utilizar las habitaciones más frescas y, durante el día, bajar las persianas y cerrar las ventanas, que se deben abrir por la noche para ventilar.


Otros de los consejos recuerdan la conveniencia de mantener los alimentos en el frigorífico y vigilar siempre las medidas higiénicas de conservación, no dejar en el interior de vehículos a niños ni ancianos con las ventanillas cerradas y ayudar a las personas que puedan estar en mayor riesgo de sufrir los efectos del calor.


Ante un golpe de calor, Sanidad señala que lo primero que se debe hacer es llamar a emergencias sanitarias al 112, colocar al enfermo en un lugar a la sombra, quitarle ropa para airearle y, si está consciente, colocarle con la cabeza ligeramente elevada y ofrecerle abundante agua. Asimismo, se debe refrescar a la persona con agua fría o hielo, sobre todo la cara y axilas y no se la debe en la bañera para enfriarla.


En el caso de que esté inconsciente, se debe colocar a la persona tumbada de lado, con las piernas flexionadas y nunca proporcionarla líquidos.