Diez, sobre la petición de la Junta de ser más estrictos: "No se puede ir de bienqueda y cargar la responsabilidad a los ayuntamientos"

Diez, sobre la petición de la Junta de ser más estrictos: "No se puede ir de bienqueda y cargar la responsabilidad a los ayuntamientos"

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El alcalde de León, José Antonio Diez, ha exigido al vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, que asuma sus competencias, marque claramente las líneas de actuación sanitaria ante la COVID-19 en el Bocyl y deje de eludir sus responsabilidades en prevención y financiación.


“La Junta -explica Diez- ha de ser clara sobre el uso de la mascarilla y no puede pretender que mandemos a los policías a la calle con un metro para multar a la ciudadanía. Si hay que llevarla en todo momento que lo diga y ya está, no se puede ir de bienqueda en una cuestión tan importante y pretender, como la Junta ha hecho desde el primer momento, cargar la responsabilidad a los ayuntamientos”, precisa el alcalde.


Diez añade que las declaraciones del vicepresidente Igea recalcando que exigirá a los alcaldes que se multe a los ciudadanos son “gravísimas e irresponsables”. “Los leoneses cumplen con la norma más de lo que lo hace la Junta que sigue sin preparar el Hospital de León o los colegios para un posible rebrote o para el inicio del curso. De eso debería preocuparse el vicepresidente y no de perseguir o reclamar mano dura a otros. Primero que mire para lo suyo”.


El regidor indica que la Junta está actuando de forma cuanto menos negligente en la gestión de la pandemia, marcando recomendaciones pero no legislando para evitar responsabilidad y cargar ésta sobre terceros en todo momento. “El uso de la mascarilla o las recomendaciones de desinfección de áreas de juego son muestras más de su dejación de funciones que pone de manifiesto que van al tran-tran e improvisando con algo tan serio como la salud”, asevera el alcalde.


Diez muestra, de nuevo, su contrariedad con la actuación de la Junta en la crisis de la que, precisa, “aún esperamos fondos adicionales para los ayuntamientos y las ayudas comprometidas a los ciudadanos de León que aún no han llegado y no se esperan en breve”. “La Junta sigue siendo solo un intermediario que se muestra innecesario e inútil para los leoneses”, concluye.