Los toros y la pandemia

Los toros y la pandemia

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Desde que el pasado sábado 13 de mayo, que asistí como aficionado a la manifestación celebrada en Valladolid en apoyo de los toros, pensaba dedicar mis comentarios de esta semana a la situación actual de la fiesta taurina en nuestro país y si alguna duda me cabía al respecto, después de escuchar la entrevista que ayer jueves realizó Carlos Herrera al ministro de Cultura la decisión no tenía marcha atrás.


Mis primeras palabras deben ser necesariamente para felicitar a los organizadores de la manifestación y a quienes dedicaron una hora de su mañana sabatina para respaldar con su presencia la recuperación y el mantenimiento de la fiesta taurina entre nosotros.


Y allí nos encontramos los auténticos aficionados: toreros, ganaderos, empresarios, médicos de la plaza con el doctor Mateo a la cabeza, empleados de la plaza, miembros de las peñas y de la Federación Taurina con su presidente al frente, cronistas taurinos con su decano, José Luis Lera liderando el colectivo, simples aficionados, etc., y representantes políticos. Eso sí: algunos, que no todos.


Entre estos últimos quiero destacar la presencia de los cuatro parlamentarios del Partido Popular, y el único diputado de Vox. Por supuesto, los representantes nacionales del PSOE brillaron por su ausencia. No vi a uno sólo de nuestros parlamentarios autonómicos, y tampoco a ningún representante de la Junta de Castilla y León, lo cual me pareció especialmente grave habida cuenta de que la Junta es la administración competente en materia taurina... y en ganadería.


Tampoco fue nutrida la representación de nuestro Ayuntamiento, pues tan sólo se dejó ver el concejal de Vox en el Ayuntamiento de Valladolid, al margen de alcaldes y concejales de la provincia. Deberían aprender nuestros representantes que no todo es dejarse ver en un burladero, una barrera o un palco oficial...

Afortunadamente tampoco los anti taurinos. Se ve que esta vez no había subvención.


Y cuando me enteré de que Carlos Herrera iba a entrevistar al ministro de Cultura leí rápidamente el Real Decreto que regula el apoyo del Gobierno de España a los distintos sectores culturales, para confirmar lamentablemente que se habla del apoyo, bien es verdad que tardío, a las artes escénicas, la música, el cine, el libro, el arte contemporáneo, las televisiones, los periódicos, los videojuegos... pero ni una palabra y por lo tanto ninguna ayuda para el mundo de los toros.


Y es que cuestionar a estas alturas que la Tauromaquia es una parte importante de nuestra esencia cultural, es desconocer nuestra historia, nuestra pintura, nuestra escultura, nuestra poesía, nuestra literatura, nuestra lengua.


Cuántas expresiones de nuestro lenguaje cultural tienen origen en el mundo de los toros, nuestra música, y por qué no, nuestra defensa de la naturaleza: muchas dehesas sobreviven gracias a los toros, y sin festejos taurinos desaparecen los toros de lidia, pues criar un toro bravo viene a costar 5.000 € y si se envía al matadero su carne apenas reporta un 10% de lo invertido.


Voces mucho más autorizadas que la mía lo han demostrado de forma profusa y contundente y no vale la pena repetirlo aquí, al menos la Junta ha sacado una convocatoria dotada de 1.100.000 € para apoyar a los ganaderos criadores de reses bravas en Castilla y León.


Lo cierto es que el Gobierno de España olvidó a quienes en este país viven de una u otra forma de la cultura, y sólo reaccionó cuando Juan Echanove puso de “chupa de domine” al titular de la cartera de Cultura, y que pasó rápidamente del insulto a los más empalagosos halagos cuando se anunciaron más de 50 millones de euros para este sector, alguna de cuyas secciones, (televisiones, cine, determinados medios...), están subvencionados a lo largo del año.


Pero para el mundo taurino ni un euro. O es una discriminación ideológica, lo cual con los podemitas en el gobierno es más que probable, o piensan que las decenas de miles de personas que en España viven del toro, tienen todos ingresos equiparables a los de José Tomás, Diego Ventura o Simón Casas, lo que sería como pensar que en el mundo del fútbol los empleados de los estadios cobran como si fueran Messi.

Son más de 54.000 los que en España viven de los toros, y de ellos tan sólo 2.000 son toreros, novilleros, banderilleros, picadores y mozos de espada. Y por supuesto, los toros fueron excluidos de la rebaja del IVA cultural, para así justificar que los ingresos de la hacienda pública por el IVA de los toros sigan siendo muy superiores a los de la música y el teatro juntos.


El Ministro desveló que está manteniendo conversaciones con Victorino Martin, en su condición de Presidente de la Fundación del Toro de Lidia... pero nada más, y que además desde el lunes las competencias taurinas pasan de nuevo a las Comunidades Autónomas. Vamos, lo que los taurinos definiríamos como dar una “larga cambiada”.


Si es así, deberían prosperar las iniciativas de los populares en el Senado. Mientras tanto desde el Gobierno hay quien plantea, otra vez, retirar los “Toros de Osborne”, aunque sugiero que coloquen algunas vacas y así solucionamos la oposición de Irene Montero.


En fin, esperemos que al final se reconozca la importancia del mundo taurino en nuestra cultura popular, “Señor alcalde, señor alcalde, que si no hay toros, tampoco hay baile...” reza una vieja jota castellana, porque por estas tierras y por otras muchas de la geografía española, efectivamente, sin toros no hay fiestas populares.


Y en Valladolid, en septiembre qué…


Mientras nuestro alcalde nos anuncia una importante banda inglesa en la Plaza Mayor, con un caché que espero haga público, porque de pensar en los toros, ni es lo suyo ni le dejan sus socios de gobierno. De los festejos taurinos se ocupará Toño Matilla, al que espero autoricen a una entrada, al menos del 75% del aforo en el coso del Paseo de Zorrilla.