'La Movida' se disfruta y recuerda a ritmo de fotos en Valladolid
La Sala de Exposiciones de las Francesas. Fotografía: Europa Press

'La Movida' se disfruta y recuerda a ritmo de fotos en Valladolid

​Exposición del fotógrafo Javier Porto en la Sala de Exposiciones de La Iglesia de las Francesas
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La Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid ha presentado, en la Sala de Exposiciones de La Iglesia de las Francesas, ‘Los años vividos’, muestra del fotógrafo Javier Porto sobre ‘la Movida’ madrileña.


‘Los años vividos’, comisariada por Pablo Sycet Torres, reúne un centenar de instantáneas que capturan el ambiente desacomplejado, excéntrico y vital de los ochenta.


La exposición se divide en dos bloques diferenciados. ‘La noche se mueve’ es una crónica apasionada del Madrid de aquellos años, cuando la ciudad parecía vivir al compás de lo que ocurría en sus calles y bares desde que se ponía el sol hasta el amanecer, libre ya de complejos tras varias décadas de dictadura. Pedro Almodóvar, Nacho Canut, May Paredes, Javier Ojeda o Alaska son algunas de las icónicas figuras de la Movida que posaron para Porto.


Por otro lado, se presenta la suite ‘Grace, Andy, Keith, Robert y cía.’, que recoge los preliminares y el desarrollo de una sesión fotográfica que tuvo lugar el 28 de julio de 1984 (precisamente, el día del cumpleaños de Porto) en el estudio de Mapplethorpe en Nueva York. Un shooting organizado por el propio Andy Warhol con Grace Jones, entonces icono gay de las noches de Manhattan, como modelo, con los dibujos realizados sobre su piel por el artista callejero más conocido de la época, Keith Haring.


La exposición puede visitarse, de forma gratuita, hasta el 23 de agosto, de martes a domingo y festivos en horario de 12 a 14 horas y de 18.30 a 21.30 horas.


Javier Porto


En el arranque de los años 80, Javier González Porto (Madrid, 1960) conjugó su vocación de fotógrafo callejero por las esquinas de su ciudad con el acceso a los salones capitalinos del glamour y del dinero. Cuando se marchó a Nueva York en el 84, donde fue asistente de Robert Mapplethorpe, Madrid parecía ser el centro del mundo por la expectación que despertaba en la prensa internacional. Sin embargo, para entonces Porto y algunos otros protagonistas de aquellos años notaron que la movida comenzaba a perder pulso a la par que, como movimiento cultural y social, se institucionalizaba.


Madrid pareció convertirse en un inquieto referente de modernidad para el resto de un mundo cuya capitalidad artística y política ya estaba asentada en Nueva York. Un joven Javier Porto tuvo la oportunidad de desarrollar su trabajo como fotógrafo en ambas capitales culturales.


En la ciudad que nunca duerme se hizo un hueco como ayudante y confidente Robert Mapplethorpe. De la mano de este controvertido y carismático artista, Porto hizo carrera en Manhattan y se codeó lo más granado del arte neoyorkino.


Regresó a España con el respaldo de haberse hecho un hueco en un terreno y una disciplina tan difíciles como eran el de Nueva York de los 80 y la fotografía entendida como arte de riesgo. Pedro Almodóvar, Carmen Maura o Alaska son algunas de las personalidades que posaron para él durante la icónica Movida madrileña, de la que Porto se convirtió en cronista por excelencia.


La extensa trayectoria profesional de Javier Porto y su relación con la cultura española de las últimas décadas ha sido imprevisible, con frecuentes altibajos y con reencuentros felices como el de esta última década, en que su trabajo ha sido reivindicado como pieza clave en la fotografía española contemporánea y recientemente incorporado a importantes colecciones privadas y públicas.