El ministro de Cultura coge el toro por los cuernos

El ministro de Cultura coge el toro por los cuernos

Manuel Rodríguez Uribes, Ministro de Cultura y Deporte, ha manifestado el lunes día 15 en un encuentro on-line organizado por Nueva Economía Fórum, y en el que participé, que “La Tauromaquia tiene un reconocimiento cultural indudable y (refiriéndose a la Ley Taurina 18/2013) por ello hay que respetar la ley con independencia de los gustos personales de cada uno”.


Rodríguez Uribes, como teórico de la Filosofía del Derecho, nos recordó que la cultura tiene dos vertientes, la racionalista y la romántica, la primera, basada en hechos y tradiciones y la segunda, en sentimientos y pasiones. Yo creo que ambos conceptos se dan en la Tauromaquia, en la que confluyen de forma indiscutible el hecho indudable de una larga tradición con los sentimientos y pasiones que la Fiesta de los Toros despierta.


De forma muy comedida pero clara y contundente, también resaltó el respeto a la libertad de elección que cada uno puede administrar a su gusto pero, sin ofender, insultar y agredir.


Sobre la asistencia a las plazas de toros, se remitió a lo que sobre ello dispongan las autoridades sanitarias y, en concreto, cada Comunidad Autónoma, si bien recalcó que se retirarían los límites numéricos hasta ahora existentes una vez que el estado de alarma se levante, así como flexibilizar el uso de mascarillas en los espectáculos públicos.


Otra cuestión controvertida fue la de la rebaja del IVA que tanto encarece la Fiesta de los Toros. Sobre ello, no fue muy optimista, aunque puso de ejemplo la rebaja del 21% al 4 % en los libros y prensa digital. Pero en cuanto a los toros no lo aventuró, ya que, por el contrario, hizo una defensa de los impuestos diciendo que “sin impuestos no hay derechos”, y recalcando que necesitamos impuestos. Únicamente añadió que es una decisión estratégica del Ministerio de Hacienda.


Pero lo que quedó meridianamente claro cuando se le preguntó si había ministros de Podemos contrarios a la Fiesta, contestó que a él no le constaba que hubiera compañeros con esa posición en el Consejo de Ministros, reafirmando una vez más que al margen del respeto generalizado a los animales, incluso añadió que para ello se había creado un organismo en defensa del bienestar animal -no aludió a la Dirección General de Derechos de los Animales- recalcó que la Fiesta de los Toros es un bien cultural.


En definitiva, mi impresión es que la Fiesta de los Toros es intocable en cuanto a su pervivencia y sin que exista proyecto alguno de restringirla y mucho menos suprimirla.


No me extrañaría ver al Sr. Rodríguez Uribes pronto en una plaza de toros al igual que su maestro Gregorio Peces-Barba Martínez, que fue un gran aficionado y con el que, el que esto escribe, acudió más de una vez a Las Ventas. Por lo que esperemos, por tanto, que cunda ese ejemplo.


Por último, como remate de la faena, el Sr. Rodríguez Uribes insistió en que es su deseo conseguir que la cultura sea un derecho fundamental en nuestra Constitución, con lo que se lograría también que la Fiesta de los Toros al ser legalmente cultura, fuera también un derecho fundamental y, por consiguiente, intocable.