¿Cómo se puede contagiar el coronavirus en las terrazas de los bares?

¿Cómo se puede contagiar el coronavirus en las terrazas de los bares?

Recomendaciones para reducir el riesgo en las terrazas
|

Esta última semana en la que la mayoría de Castilla y León ha pasado a la fase uno se han comenzado a ver las escenas de miles de personas acudiendo a las terrazas de los bares abiertas. El buen tiempo también ha acompañado y eso ha influido para ver escenas que a la consejera de Sanidad, Verónica Casado, o a influyentes científicos les ha llegado a preocupar. 


No en vano, en León la Policía Local ya ha anunciado de sanciones a establecimientos por no guardar una distancia de seguridad que en muchos lugares tampoco se cumple dando por hecho que el virus ya ha pasado. 


Sin embargo, se siguen viendo contagios y, lo que es más importante, está la experiencia de otros países. En Alemania, por ejemplo, el simple hecho de pasar un salero en una mesa provocó un rebrote de los casos que preocupó mucho en el país germano. 


Por eso, entre otras cosas, han desaparecido de las mesas todos los objetos comunes. En efecto, no hay servilleteros, no hay palillos o nada similar que antes era un común en los bares. Tampoco carta donde se puede ver lo que consumir. Cualquier objeto susceptible ser tocado por muchas personas desaparece. No lo hacen las sillas y las mesas porque es inevitable aunque deben ser desinfectadas en cada ocasión que haya cambio de clientes. 


Lo mejor en el caso de las terrazas para evitar al máximo el contagio sería llevar puesta la mascarilla cuando se está en grupo. Sin embargo, la propia situación en la que bebes y comes hace imposible este hecho pero lo preferible sería llevarla puesta la mayoría del tiempo. 


Además, es evidente que, aunque haya ganas de tocar y abrazar en estos primeros días de reencuentro, esto supone un riesgo importante de contagio por lo que es mejor reprimir las ganas y no hacerlo, algo que no se ha visto estos últimos días. 


¿Y qué decir de las tapas? Deben ser individuales y no estar expuestas en el establecimiento, sino tapadas y alejadas de cualquier tipo de riesgo de contagio. Las raciones, comunes en otros tiempos, no son preferibles en esta ocasión ya que la tocan varias personas y siempre aumenta el riesgo. En este caso, además, es mejor hacerlo con tenedor. 


Y ya por último, estudios indican que fumar en terrazas podría aumentar el riesgo de contagio ya que expulsar el humo incrementa la partículas de saliva que se expulsan, aunque Fernando Simón, el director del CCAES restó importancia a ello. Muy importante, eso sí, es no fumar tras haberse echado gel hidroalcohólico, precisamente por el alcohol que contiene y que es inflamable.