Vecinos de Zaratán y Santovenia claman contra las ocupaciones ilegales e inician movilizaciones
Imagen de una casa ocupada en Santovenia

Vecinos de Zaratán y Santovenia claman contra las ocupaciones ilegales e inician movilizaciones

​Han comenzado a organizarse para protestar contra las ocupaciones ilegales que en los últimos tiempos han causado problemas de inseguridad en los municipios
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Vecinos de las localidades Zaratán y Santovenia de Pisuerga, situadas en el alfoz de Valladolid, han comenzado a organizarse para protestar contra las ocupaciones ilegales que en los últimos tiempos han causado problemas de inseguridad en los municipios. Mientras en el primero de ellos se celebra una cacerolada diaria, en el segundo esperan a solicitar autorización para realizar también actos de protestas.


En el caso de Zaratán, localidad de más de 6.000 habitantes situada a apenas unos kilómetros de Valladolid, un grupo de vecinos se ha organizado ante la ocupación de uno de los chalés pareados de una urbanización y celebran desde el pasado 18 de mayo una cacerolada cada tarde.


Una portavoz de este movimiento vecinal ha explicado a Europa Press no van a "parar" hasta que haya solución al problema, ya que ha denunciado que los ocupantes son personas "incívicas" que "no traen nada bueno", por lo que los vecinos no les quieren en el municipio.


El problema comenzó a mediados de mayo, cuando uno de los chalés de la calle El Naval, situada a las afueras del pueblo, apareció una noche con todas las luces encendidas y la verja abierta, ya que, como explica la portavoz "habían dado la patada y habían dejado todo abierto", una vez comprobaron que nadie acudía a la vivienda para apagar las luces o cerrar el acceso, los ocupantes, unas "diez o doce personas", según relata la representante vecinal, se asentaron y cambiaron los bombines de las cerraduras y la verja.


De hecho, el fin de semana del 16 y 17 de mayo "hicieron una barbacoa en el interior" de la casa y celebraron con "voces y gritos", todo ello con vulneración de la normativa del estado de alarma, ya que en esas fechas la provincia de Valladolid seguía en fase 0 y no se podían organizar reuniones de tantas personas.


Así, los vecinos del chalé pareado situado junto al ocupado dieron la voz de alarma y llamaron a la Guardia Civil que se personó en el lugar, pero los 'okupas' dijeron que "no les iban a echar porque no hay orden del juez y tienen derecho a una vivienda digna porque tienen niños menores". A raíz de este hecho, se organizó la primera cacerolada el lunes 18 de mayo.


Este movimiento ha señalado que mientras el propietario de la vivienda, el Sareb, no denuncie y pueda haber una orden judicial para el desahucio, no se solucionará el problema.


Eso sí, han destacado que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Zaratán, gobernado por la socialista Alejandra Fernández, cuyos operarios colocaron este miércoles unas cadenas en la puerta exterior de entrada y un palé de ladrillos para dificultar el acceso, ya que sospechan que los ocupantes no se encuentran actualmente en el inmueble.


Este jueves, los vecinos volverán a concentrarse a partir de las 20.00 horas con cacerolas ante las puertas de la vivienda ocupada y destacan que cada día son más.


Además, tanto este movimiento como la alcaldesa, han advertido de que en las últimas semanas se han visto "movimientos extraños" en el pueblo de personas que llegan, observan chalés aparentemente deshabitados y preguntan si vive gente en ellos.


La alcaldesa ha subrayado que los vecinos de los chalés colindantes con el ocupado y de todo el municipio "cuentan con el apoyo" del Ayuntamiento, porque el equipo de Gobierno, ha subrayado, quiere "velar por la seguridad" ya que Zaratán "siempre ha sido un pueblo muy tranquilo y queremos que siga así".


Además, Fernández ha añadido que varios alcaldes del alfoz de Valladolid, Zaratán y Santovenia entre ellos, que consideran que se ven perjudicados por la ocupación ilegal de casas, han solicitado una reunión con la Subdelegación del Gobierno para poner en común este problema que se observa.


La regidora de Zaratán ha precisado que es la primera vez que se tiene constancia de una ocupación de este tipo, quizás por la situación de la crisis económica y sanitaria que se vive como consecuencia de la pandemia del coronavirus.


Asimismo, ha reconocido que se puede entender que haya familias que vivan circunstancias complicadas y ahora se les hayan visto más agravadas, "pero este no es el medio adecuado", ya que ha recalcado que lo primero sería acudir a la asistencia social y que existen viviendas de alquiler social en los municipios, antes que recurrir al "simple hecho de tirar una puerta abajo".


SANTOVENIA UNIDA


En Santovenia de Pisuerga la situación es aún "más preocupante". Con cerca de una veintena de casas ocupadas, el problema lleva "enquistado" varios años hasta que la población ha dicho "basta". El pasado 16 de mayo un grupo de vecinos paró una ocupación. La movilización responde al cansancio de la gente "por la falta de seguridad", señala uno de los portavoces de Santovenia Unida, la plataforma que se ha creado para poner freno a la problemática y que cuenta con un centenar de activos en poco más de quince días.


"El problema no es en sí la ocupación, sino todo lo que hay detrás", continúan desde el colectivo. Carreras de coches nocturnas, amenazas, "trapicheos" con droga son las actividades que trae aparejada y que la plataforma denuncia. "Los ciudadanos estamos haciendo el trabajo sucio", lamentan por lo que piden al alcalde y a los grupos políticos del Consistorio "unidad de acción" para poner freno a la situación.


En principio, había convocada una concentración esta tarde a las 20.00 horas en señal de protesta, pero desde Santovenia Unida la ha paralizado al no contar con el permiso de la Subdelegación del Gobierno. "Queremos hacerlo todo por los cauces legales, así que lo hemos aplazado para la próxima semana", han avanzado.


La localidad, que ronda los 5.000 habitantes, ya consiguió que se desalojara hace un par de años un edificio ocupado en el que solo había dos propietarios porque el resto se tuvo que ir de sus domicilios. La situación, lejos de corregirse, ha ido empeorando ante la "inacción" política.


En principio, miembros de la plataforma y de los grupos políticos ya se han reunido para ver qué medidas se pueden tomar y están emplazados a una reunión con la Subdelegación del Gobierno, que probablemente se celebrará mañana. De momento, el colectivo está aglutinando ideas de los ciudadanos de la localidad y no descartan organizarse en grupos para intentar frenar una situación que, insisten, ya es "insostenible".