¿135.000 artículos de Francisco Umbral?

¿135.000 artículos de Francisco Umbral?

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Según Manuel Jabois, en el País, 20 de febrero 2015, Umbral (1932-2007) publicó 110 libros y 135.000 artículos. Antonio Tausiet, también defiende en un artículo en Internet, sin fecha dicha cifra.


- Decía Spinoza, que ante un problema, planteémoslo de forma matemática. En principio, no niego que haya escrito esa cantidad de artículos periodísticos, columnas, entrevistas, crónicas radiofónicas, etc. Pero situemos el problema, primero, si esta cifra es cierta, aunque sea similar, en vez, de esa, sea cien mil. Sería, posiblemente, uno de los articulistas y columnistas más prolíficos de España, de Europa y posiblemente del mundo. Bien harían en su Fundación, que parece está ahora, en tiempos de espera, y otras, entidades, recoger todos esos artículos, antes que se pierdan.


Planteemos el problema desde el punto de vista matemático, si se considera, que su trayectoria periodística desde 1957 al 2007, es decir, cincuenta años. 18.250 días de periodismo activo. Podríamos incluir unos años más, si se quiere. Pero si dividimos 135.000 artículos por 18.250 días, saldría que habría escrito siete artículos coma tres, cada día. Supongo que escrito y publicado de media.


Con todo respeto, me parece, una cifra no real, incluso si añadimos el tiempo, unos pocos años más, si quieren, diez más. La cifra seguiría siendo me parece demasiado dilatada, no solo por escribirlos, que podría, sino por la publicación. Claro está, si alguien demuestra, que tiene miles de artículos inéditos sin publicar, e incluso, si se tienen en cuenta, artículos, no firmados con su nombre en la adolescencia. Pero, incluso así, si tenemos en cuenta, que además escribió y publicó, al menos ciento diez libros. Y, si no olvidamos, que llevó una vida social muy activa. Además, de atender su vida personal y familiar, también la constante lectura diaria de otros autores y de periódicos como todo escritor y observador. Me parece una cifra excesiva.


Pero con esto, no quiero criticar, a un gran escritor, a un gran periodista, a un gran articulista, sin entrar, en el problema de la relación entre ética y estética. Aunque ahora, está pasando, según mis conocimientos, por el purgatorio de los escritores, después del fallecimiento. Quizás, ya demasiado largo, habría que intentar recuperar, su figura, y recordar, que es una de las grandes personalidades de la literatura, de la segunda mitad del siglo veinte, y uno de los grandes prosistas, si entendemos por ello, todo ese lenguaje de memorias, diarios, artículos. Quizás, nos solo haya hecho una crónica de Madrid, y por extensión de la Piel de Toro, sino del ser humano, bastante amplia, aunque sea con una sola perspectiva...


- A veces, pienso que Umbral reactivó todos los instrumentos poéticos de la generación del veintisiete, a una prosa de la segunda mitad del siglo veinte, contando-narrando toda la realidad, todo lo real, todo lo real posible. Todas las figuras estéticas de la oratoria y de la poesía aplicadas a cualquier tema de la vida diaria o continúa, de su experiencia interior o exterior. Sin saber muy bien, dónde empieza una realidad, o dónde termina, qué parte es imaginaria y qué es real, que es de él y qué es de los otros.


Quizás, entre sus miles de páginas escritas y sus docenas de miles de artículos, han pululado, no miles, sino docenas de miles de personas-personajes-actores-vivientes, unos, con nombre y apellidos, otros, simbolizados, aquellos metaforizados, los de más acá, anónimos pero con sus características...


Siempre, han indicado, que todo ser humano merece la piedad y la misericordia humana, Umbral también, aunque muchos críticos, indicarían, que tuvo una pluma demasiada agria y venenosa, y, además, un caballero, incluso en el siglo veinte, tiene que callar, los recuerdos y hechos de alcoba, más cuándo afecta a otras personas, que pueden tenerle influencia negativa, incluso décadas después, de esos reales o supuestos actos.


Pero, como decíamos, si toda persona merece piedad, debemos, también aplicarla a Umbral, como muchos dicen, tuvo tres grandes heridas-traumas, el problema de su paternaje-padre, el problema de su hijo, la ausencia, en cierto modo de su madre, en medio de esas tres dolores-heridas-angustias-penas, quizás, intentó taparlas-curarlas, con la literatura y con el amor, esa necesidad de ser amado y querido y deseado y necesitado, en cierto sentido. En medio, a veces, palabras demasiado duras, sobre demasiadas personas y acciones. Algunos, indicarían en su favor, que fue capaz de ir evolucionando ideológicamente...


Yo, como modesto articulista, que jamás llegaré al tobillo de Umbral, en cantidad temática y en artículos, también, personalmente, pienso, que se cazan más avispas y moscas con miel que con vinagre, pero como modesto articulista, pienso, que Umbral se merece, que salga ya del purgatorio de los escritores. Yo, que toda mi vida, he estado bajo la sombra de los artículos escritos por su generación y por este autor. Y, que creo he aprendido, como todos de esta figura, cosa que muchos olvidan.


Estimo que bien harían, los medios digitales, ir recuperando y publicando algunos de sus artículos, y, aquilatar, aunque sea por curiosidad cuántos escribió y cuánto publicó, mas en tiempos como los que estamos pasando de varios virus, que nos atacan los cerebros y estómagos, el virus biológico, el social, el político, el económico... Paz y bien y salud.