El Instituto Cervantes recuerda el discurso de Delibes en el Congreso de la Lengua celebrado en 2001 en Valladolid

El Instituto Cervantes recuerda el discurso de Delibes en el Congreso de la Lengua celebrado en 2001 en Valladolid

El Instituto Cervantes ha recordado, a través de Twitter, el discurso con el que el escritor vallisoletano Miguel Delibes clausuró el II Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebró en Valladolid en 2001, y en el que se definió como "un hombre de palabras más que de letras"
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El Instituto Cervantes ha recordado, a través de Twitter, el discurso con el que el escritor vallisoletano Miguel Delibes clausuró el II Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebró en Valladolid en 2001, y en el que se definió como "un hombre de palabras más que de letras".


La institución para la promoción y enseñanza del español ha conmemorado la figura del escritor en el año en que se celebra el centenario de su nacimiento con el vídeo de su discurso en redes sociales.


Desde el despacho de su casa en la calle Dos de Mayo de la capital vallisoletana, custodiado por un retrato de una señora de rojo sobre fondo gris, su mujer, Ángeles de Castro, Delibes promulgó, hace ya 19 años, su discurso de clausura: "Villa por Villa, Valladolid en Castilla, dice un viejo y expresivo aforismo que mis paisanos, con cierto e iluminado candor, gustan de repetir. Pero, seguramente este pueblo no sólo se enorgullece de su pasado, sino de su ascendencia literaria, por más que no sea cosa de repasar ahora la lista de los que aquí han vivido, como Miguel de Cervantes, o que aquí han nacido, como Jorge Guillén".


Con un recuerdo a sus predecesores, también recordó que "hubo narradores antes de que existiera la escritura, y también que todavía sobreviven generalmente en los pueblos los famosos abuelos, esos viejos fabuladores orales que raramente han puesto en su vida una letra detrás de otra, como no fuera para estampar su firma allí donde eran requeridos".


Ese "lenguaje común" y el modo de hablar de la gente de su entorno, de Castilla, es el que ha predominado en su obra desde que, según él mismo confesó en el citado discurso, hizo un "gran descubrimiento": "Se podía hacer literatura escribiendo sencillamente, de la misma manera que se hablaba. No eran precisas las frases o construcciones complicadas. No se trataba de hacer literatura en el sentido que los jóvenes de mi tiempo entendíamos en el lenguaje rebuscado y grandilocuente, sino de escribir de forma que el texto sonara en los oídos del lector como si lo estuviéramos contando de viva voz".


De hecho, afirmó que toda su obra podría cobijarse bajo el título de uno de sus libros, 'Castilla habla', razón por la que manifestó ante este congreso que "la voz y la palabra" de sus personajes no son otros que "la voz y la palabra" de la gente de su tierra, "es decir, de Valladolid y de Castilla".