La difícil situación de los fisioterapeutas en el estado de alarma: sanitarios que no pueden abrir
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La difícil situación de los fisioterapeutas en el estado de alarma: sanitarios que no pueden abrir

​Nuria Sánchez, con dos centros en Salamanca, denuncia que no pueden acogerse a las medidas del Gobierno al ser centros sanitarios pero no tienen ningún tipo de actividad
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Los fisioterapeutas también están viviendo una situación complicada en lo laboral, que se suma a la crisis sanitaria de toda la población. Según relata Nuria Sánchez, una empresaria del sector y fisioterapeuta con dos centros en la ciudad, se encuentran "en un estado de indefensión total". 


Tal y como comenta, en su caso no dudó en cerrar incluso antes de que se decretase el estado de alarma ya que no disponen de las medidas adecuadas ni pueden trabajar con la distancia necesaria. "Es más, si mi centro lo tuviera ahora mismo lo entregaría al hospital donde ahora es vital". 


Sin embargo, después de las medidas adoptadas por el Gobierno, anuncia que, pese a las circunstancias especiales, no se les permite cerrar por fuerza mayor "al ser sanitarios", lo que provoca que no pueda acogerse al ERTE. Además, la mayor parte de sus pacientes son de riesgo por lo que no tendrían usuarios. 


"Cualquier persona vería lógico que nuestros centros estuvieran cerrados. Pero ni el Ministerio de Sanidad ni la Junta de Castilla y León parecen verlo tan claro. De momento, lo único que han hecho ha sido pasarse la pelota de uno a otro sin tomar ninguna decisión al respecto", denuncia.


Así, en su situación personal, se encuentra ahora con dos centros cerrados, siete trabajadores en su casa y con la incertidumbre de cuánto durará la misma ya que, al problema actual del estado de alarma hay que sumarle la vuelta a la normalidad posterior, ya que habrá que empezar "poco a poco". 


"Personalmente llevo casi 16 años luchando por crear un sueño, dedicando tiempo y esfuerzo y sacrificando mucho mi vida personal para ver cómo en un momento, todo se puede venir abajo. Entiendo que ahora lo prioritario es la salud y combatir esta pandemia. Por eso, en ningún momento dudé en cerrar mi negocio y mandar a mi gente para casa. Y lo haré el tiempo que haga falta. Simplemente pido que se nos escuche y se nos ayude en estos momentos, que nos permitan cerrar nuestros centros por fuerza mayor y acogernos al ERTE. De esta manera, estaremos más tranquilos y partiremos, después de este parón obligatorio, con algo más de fuerza para afrontar la larga etapa dura que nos espera después de vencer este momento tan duro que vivimos", culmina Nuria Sánchez.