Grito desesperado de la Diputación al Gobierno por la situación de las residencias de mayores

Grito desesperado de la Diputación al Gobierno por la situación de las residencias de mayores

​El presidente, Javier Iglesias, solicita al ministro de Sanidad que lleguen cuanto antes los equipos de protección individual
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El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, ha realizado un llamamiento desesperado al Gobierno, a través de una carta enviada al Ministerio de Sanidad, para que les dote de las medidas de protección necesarias que garanticen la seguridad de los trabajadores que cada día desempeñan su labor en las residencias de mayores y en los Servicios Sociales, que mantienen el contacto con las personas de vulnerabilidad extrema de la provincia.


En este sentido, Iglesias solicitó al ministro Salvador Illa, que les haga llegar cuanto antes los equipos de protección individual, EPIs, y los tests que detecten cuanto antes a las personas contagiadas, por ser el único medio eficaz para evitar el contagio exponencial por el COVID-19. En su opinión, estas medidas son las únicas herramientas de las que disponemos para frenar esta pandemia y sobre todo, para evitar un mayor número de muertes.


Aunque esta petición ya ha sido trasladada en reiteradas ocasiones desde el inicio de la crisis por coronavirus a través de las reuniones de coordinación que se mantienen con otras administraciones como la Subdelegación del Gobierno en Salamanca, la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca, el presidente recordó que aún no se ha dado solución a la misma.


La Diputación de Salamanca gestiona tres residencias de personas mayores y nuestra misión es garantizar la protección y seguridad de los trabajadores de las mismas y sobre todo, de los residentes, que son las personas con mayor riesgo frente a al COVID-19, señaló. Sin embargo, en la misiva el presidente hace extensible también esta petición para el resto de las residencias de mayores con las que cuenta la provincia, en total, unas 120 repartidas por todo el territorio.


Además, recordó que aunque se ha recortado al mínimo indispensable la atención de los Servicios Sociales, hay casos extremos de vulnerabilidad que no pueden dejar de ser atendidos y estas personas que trabajan en los mismos necesitan unas medidas de protección que garanticen primero su seguridad y también la de los usuarios. 


Asimismo, garantizó que por parte de la administración provincial se continuará haciendo lo imposible por conseguir y administrar todos los equipos a los que se pueda acceder, frente a la ineficacia del Gobierno a la hora de hacer frente a esta situación.