Los vecinos de la Zona Centro de Valladolid se plantan ante el ruido

Los vecinos de la Zona Centro de Valladolid se plantan ante el ruido

​Pedirán la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el área comprendida entre las plazas de Cantarranas, los Arces, las Brígidas y San Miguel
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Los vecinos de la Zona Centro de Valladolid presentarán la solicitud para el inicio de un expediente administrativo para la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el área comprendida entre las plazas de Cantarranas, los Arces, las Brígidas y San Miguel.


En las próximas semanas, desde las diferentes comunidades de vecinos de esa zona, se irán presentando las solicitudes al Ayuntamiento de manera individualizada todo ello después de mantener reuniones con distintas Concejalías y tras su participación en la reunión del Grupo de seguimiento de la campaña por un Ocio Nocturno Responsable, informan a través de un comunicado remitido a Europa Press.


La zona ZAS aparece regulada en la Ley del Ruido de Castilla y León (5/2009,de 4 de Junio) en su artículo 49 y que se actan a aquellas zonas en las que existan numerosos establecimientos o actividades destinadas al ocio, y los niveles sonoros ambientales producidos por la adición de las múltiples actividades existentes y por las personas que las utilizan sobrepasen en más de 10 dB(A) los valores límite, podrán ser declaradas zonas acústicamente saturadas.


Estas zonas ZAS, recuerdan los vecinos, ya se han puesto en marcha en otras ciudades de Castilla y León como Burgos --declaradas dos zonas en el 2004-- o León para su caso Antiguo en el 2007. Y su aplicación permite a los ayuntamientos tomar medidas extraordinarias para asegurar el correcto descanso y salud del vecindario, señalan.


Así, en las zonas acústicamente saturadas y según la ley se podrán adoptar medidas como no otorgar nuevas licencias a actividades potencialmente ruidosas; no permitir la modificación o ampliación de actividades, salvo que lleven aparejadas la disminución de los valores de inmisión; Limitar el horario de funcionamiento de las actividades y establecimientos existentes; imponer a las actividades que se desarrollan en la zona y a los establecimientos existentes en la misma, las medidas correctoras necesarias e imponer normas más restrictivas al funcionamiento de nuevas actividades.