Exitoso festival por los #ÁngelesDelToreo en Aranda de Duero
Fotografía: Tauroemoción

Exitoso festival por los #ÁngelesDelToreo en Aranda de Duero

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Emilio de Justo cortó dos orejas, una para Morante y Cayetano. Manzanares, Pablo Aguado y El Rafi saludaron ovaciones. Se lidiaron novillos de Hermanos García Jiménez, desiguales de presentación y manejables.


Con los tendidos casi llenos, se rindió homenaje en Aranda de Duero a los cirujanos taurinos, "Los ángeles del toreo". Al término del paseíllo, se le entregó a una amplia representación de la Sociedad Española de Cirugía Taurina dos placas en nombre de la organización del festival, la empresa Tauroemoción; y otros colaboradores del festejo como la Unión de Toreros, ASPROT, UNPBE, Fundación Toro de Lidia, ASDME y la Federación Taurina.


Los beneficios del festival serán para la SECT, Sociedad Española de Cirugía Taurina, que lo destinarán a ampliar cursos de especialidades en materia-médico taurina.


Emilio de Justo fue el gran triunfador del festival, destacando su toreo al natural en una faena importante manejando las distancias y toreando con y cadencia. Además, tuvo un final de faena llamativo con una serie de rodillas en la que transmitió poderío. Tras la estocada cortó dos orejas.


El festejo había comenzado con Morante paseando una oreja. Dejó verónicas de mucha despaciosidad y mimó al animal en series de mucha expresividad para que le durara en la muleta. El novillo humilló, pero no tuvo recorrido.


Otra oreja cortó Cayetano en una labor de mucha garra tras brindar a los cirujanos y comenzar faena sentado en el estribo para continuar rodilla en tierra. Hubo derechazos templados y un final de molinetes de rodillas. El estoconazo fue en el centro del ruedo.

El novillo de Manzanares se afligió pronto y Pablo Aguado pinchó u

na faena en la que toreó por verónicas con mucha naturalidad y firmó pasajes deliciosos con la muleta. El Rafi anduvo muy variado y vistoso con el capote: verónicas, chicuelinas, delantales y lopecinas. Inició labor con un pase cambiado por la espalda y el novillo que tuvo nobleza y repitió se rajó. El novillero pinchó tras apurar la faena.