Insistiendo en la Ciudad de las Ciencias y las Artes

Insistiendo en la Ciudad de las Ciencias y las Artes

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Ya en enero de este año planteaba, como idea, como proyecto, como esbozo, un objetivo a incluir en la hoja de ruta de la ciudad, para obtener su potenciación, desde lo alcanzado, en una línea diferente y complementaria. 


Salamanca ya es la ciudad de la cultura y, de algún modo, del Español, por lo que, amén de solidificar esa posición, debe de avanzar en nuevos hitos que la hagan grande y, sobre todo, la refuercen con el empleo y el futuro que se le va. Planteaba el salto a la ciudad de las letras, las artes y las ciencias.  Dado que la universidad pública ya ha comenzado a desarrollar los parques tecnológicos, proponía la creación de una célula de trabajo compuesta por ambas universidades, empresarios y entidades públicas que sirviese para convertir nuestra ciudad en un contenedor de letras, artes y ciencias que le permitiese proceder a ese salto. Esa célula debería de gestionar una “macro feria internacional” en la que presentar los trabajos, los avances, los proyectos que en los ámbitos públicos y privados se desarrollan en el mundo –o al menos en Europa- en los campos reseñados.  En esa exposición se concederían, por un jurado internacional del más alto nivel, en cada faceta, los premios de las ciencias, las artes y las letras, con los que conectar los proyectos con las empresas y con la ciudad.


En ese salón, se debía de apuntalar, con la colaboración pública, la facilidad de dejar en Salamanca una sede empresarial de aquellos desarrollos obtenidos o premiados en la misma, haciendo que la fusión de los sectores y sus sinergias hagan que sus universidades, sus empresas y la ciudad, recuperen el centro cultural que tuvo en su día y que celebraremos el año que viene.


Esa muestra podía tener su presentación y primera edición aprovechando el centenario de la Universidad, como una guinda a la misma y con valor para todos.


Podemos conseguir que todas las discusiones intelectuales, artísticas y científicas se resuelvan en la Feria de Salamanca; que los contenedores en los que se puedan estudiar, probar, discutir y generar ciencia, tecnología y arte se encuentren en Salamanca gracias a esa célula generada “ad hoc”; y sobre  todo, que todos los estudiosos, de las letras, de las ciencias y de las artes, encuentren su reconocimiento, apoyo y tejido empresarial adecuado para llevar adelante sus desarrollos intelectuales para, cuando no seamos capaces de hacerlo, sí conseguir que aquellas empresas o corporaciones que lo sean tengan, al menos, una sede en nuestra ciudad.


Ese proyecto no tiene compleja estructura, ni difícil apoyo económico, ni complejo armazón de instituciones políticas y no políticas, sólo es precisa la voluntad de hacer las cosas, saber hacerlas y querer hacerlas con un liderazgo sólido, solvente, no personalista, de la propia ciudad.