Mágica mañana de toreo en Íscar

Mágica mañana de toreo en Íscar

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Se anunciaba una clase magistral de toreo en el coso cubierto de Íscar y se quedaron cortos. Porque, tanto Manolo Sánchez como Javier Conde rayaron a gran altura y exhibieron sus dotes y sentimientos toreros ante nobles erales salmantinos de Vellosino.


Fue todo un acierto la organización del tentadero por parte de la Asociación Taurina que preside Seve Sansegundo, tanto él (brazo en cabestrillo y recuperándose de una fractura de húmero) como su vicepresidente Manolo Perucho y el resto de colaboradores de la entidad, pusieron todo su entusiasmo para el buen desarrollo del mismo.


El Consistorio iscariense aportó también su colaboración cediendo el coso y personal de plaza. Nieves Muñoz acudió en su representación para ofrecerles los obsequios correspondientes a los diestros actuantes.


La heladora mañana no invitaba precisamente a que el público acudiera en masa al festejo, (gratis total) pero poco a poco se fue poblando de aficionados con niños, -muchos niños- y, aunque de pie, se formó un amplio corro en todo el perímetro del coso.


Cinco erales y un utrero enorme de la ganadería charra de Vellosino fueron tentados por los anunciados, Manolo Sánchez, Javier Conde y el veterano aficionado mexicano Luis Marco.


A dos novillos por coleta tocaron los acartelados, aunque luego también cogerían las telas toreras los matadores de toros Esaú Fernández y Antonio Catalán “Toñete”, quiénes se unieron para acompañar a sus amigos.


También hubo “tapias” a quiénes los diestros cedieron generosamente apurar la lidia de los astados. Estos fueron los novilleros sin caballos: Cayetano López (Ronda), Eugenio Olalla (Madrid), Cristian González (Olmedo) y Pedro Andrés (Vitoria). Estos últimos de la Escuela Taurina de Rioseco, representada por Jesús Pedrosa y Herminio Jiménez “Chaca”.


Luego llegarían las improvisaciones y, ante la nobleza franciscana del último de los vellosinos, “saltaron” al ruedo el que fuera novillero riosecano Tomás Escudero. “Pancho”, el espigado hijo mayor de Manolo Sánchez, -de casta le viene al galgo- y un señor mayor que sorprendió a propios y extraños por sus excelentes maneras de manejar los avíos toreros: Jesús Arias, quien fuera chofer de Manzanares padre. Algo le pegó de bueno, sin duda…


También saludamos a Manolo Lobato, el aficionado práctico de Tordehumos que lleva las gestiones de apoderamiento del joven Pedro Andrés.


Y en el callejón saludamos a Felipe Romero, Charly González y el doctor Bustinza; tres buenos aficionados prácticos.


Estando anunciado Manolo Sánchez no puede faltar nunca su padre: Manolito Sánchez (“el arte no admite prisa”), a quién le hemos prometido un reportaje para recordar sus tiempos toreros. En el tendido saludamos al buen aficionado Félix Salgado, amigo y socio de nuestros entrañables de La Empalizada.


Del juego de los vellosinos en general se mostró satisfecho Manuel Núñez, su criador, quién estuvo a pie de callejón siguiendo las evoluciones de sus novillos. El primero, segundo, cuarto y quinto buenos, manejables y con clase, alguno salió demasiado blando.


Manolo y Conde estuvieron muy a gusto en la cara de los erales a los que, con su clase y saber, lucieron de forma superior. Fue un auténtico placer ver manejar las telas a estos dos auténticos estilistas del toreo. El público no se cansó de corear los olés y de aplaudir a rabiar.


Bastida, el picador tordesillano estuvo en “torero” toda la lidia, donde mostró sus dotes de buen piquero. Fue muy aplaudido.


Dos colorados más terciados, -tercero y sexto- le apartaron al aficionado práctico Luis Marco, un mexicano de ascendencia española con negocios industriales en Valladolid (Extrusiones Metálicas).


El tercero de los erales fue muy deslucido y excesivamente flojo (estaba acalambrado). Pero en el sexto y último del tentadero, Marco sacó la raza y la clase siendo muy aplaudido tras lograr enjaretar varias tandas con mucho gusto, a pesar de sufrir un achuchón sin consecuencias.


Marco es un apasionado de la tauromaquia, quién con su generosidad ayuda a novilleros de ambos lados del charco. Tiene una plaza de toros privada denominada “Cinco Villas” en honor a su padre (Gabriel Marco) que le vio nacer en la localidad maña.


La plaza está ubicada a menos de una hora de camino de México D.F. y se concibió para celebrar eventos taurinos, pero no por negocio sino por pasión. Los festejos son privados y gratuitos.


En definitiva, excelente mañana de tentadero la acaecida en Iscar donde como se dice en el argot, “la gente salió toreando de la plaza”.


Nosotros también, (Natalia, su esposo Alberto y Eve, la hija de ambos) y fuimos a celebrarlo al Bar Central, sede de la Asociación Taurina de Iscar, donde Seve y su familia (Horacio y Enedina) nos invitaron a un tentempié.


Y para “rematar la faena” paramos en el santuario taurino de “El Cossío”, de nuestro amigo Perico. Alli dimos cuenta de unas exquisitas tortillas, un abundante plato de pulpo a la brasa y deliciosos postres con café para poner rumbo a Pucela. Perico invitó a la bebida y a los cafés.


Y mañana domingo (La Inmaculada) finalizaremos la temporada taurina en Pollos con la suelta de dos toros de cajón. Se festeja a San Nicolás de Bari, su patrono.


GALERÍA DE FOTOS: NATALIA CALVO