Las protestas contra la mina de Retortillo llegan a La Concha

Las protestas contra la mina de Retortillo llegan a La Concha

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Las protestas contra la apertura de una mina de uranio a cielo abierto en Retortillo -en pleno corazón del Campo Charro y que se desea declarar Reserva de la Biosfera- a cargo de la empresa australiana Berkeley, traspasan las fronteras de la provincia y llegan hasta el País Vasco, como antes llegaron a Madrid, Barcelona, Valladolid o Lisboa. Tal es así que estos días atrás, en plena playa de La Concha de San Sebastián se ha podido ver una inscripción contra la mina de uranio en el Campo Charro (Salamanca). Además, a escasa distancia se encuentra uno de los mayores atractivos de la provincia, como es el histórico y saludable Balneario de Retortillo.


Es que, después de muchos años -más de los que la empresa esperaba, si es que alguna vez ha querido 'abrir la mina' por negocio en la extracción de uranio- la mina sigue sin abrirse a la explotación, más allá de casetas, maquinaria y, lo peor, arranque de encinas, destrozos medioambientales y movimientos de tierras. Al margen de que aún quedan muchos avatares administrativos y judiciales. Amén de que el gobierno de izquierda tampoco está por la labor de permitir la apertura de esta mina de uranio que no gusta a nadie.


Las protestas siguen de los ganaderos, de los vecinos -salvo unos pocos-, de los vecinos de Portugal -que tienen mucho que decir por eso del vertido de aguas al río Duero-, y de grupos de un lado y otro del espectro político.