El recuerdo de una víctima de infarto y sus héroes: "Me salvaron la vida"

El recuerdo de una víctima de infarto y sus héroes: "Me salvaron la vida"

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La importancia de los desfibriladores y, por supuesto, del conocimiento de su uso se ha convertido en algo esencial en cualquier zona, mucho más en espacios muy concurridos. No son pocas las vidas que se han salvado gracias a ello y un ejemplo reciente se encuentra en el centro comercial El Tormes salmantino, donde unos vigilantes de seguridad pudieron ser los ángeles de la guarda de Aleksandar el pasado 14 de noviembre.


Lo recuerda para comenzar el año gCardio, la empresa que ha suministrado el desfibrilador, a través de las entrevistas a los vigilantes de seguridad y el propio Aleksandar y NOTICIAS CYL SALAMANCA se hace eco de ello por su importancia.


Este día, cuando Aleksandar, de 56 años, se encontraba de compras con la familia, los empleados de una tienda de material deportivo pidieron ayuda al centro de control debido a que un hombre presentaba síntomas de infarto. Entonces, José Ignacio Castaño, uno de los vigilantes de seguridad, dio aviso a los Servicios de Emergencia y a sus compañeros de planta.


José María Domínguez y Fernando Viñas recibieron las instrucciones y se apresuraron al lugar de los hechos. "La persona se encontraba casi sin conciencia y respirando con mucha dificultad. Ambos entendimos que nos encontrábamos ante una posible parada cardíaca", cuenta José María a gCardio.


Así, el desfibrilador se convirtió en el mejor amigo. Corrieron a por uno de los tres con los que cuenta el centro comercial y con un buen trabajo en equipo se pusieron manos a la obra. El DESA advirtió que había parada cardíaca por lo que José María comenzó a realizar la reanimación cardiopulmonar, siguiendo las instrucciones de la máquina.


Además, otro vigilante de seguridad, José Romo, también acudió al lugar de los hechos a pesar de estar fuera de servicio para ayudar a sus compañeros en lo que pudiera. Se encargó, así, de intentar crear un cordón de seguridad para que se pudiera realizar el trabajo de reanimación con las mejores garantías.


El proceso siguió durante tres maniobras de RCP y dos desfibrilaciones hasta que Aleksander reaccionó y la ambulancia pudo llegar al lugar de los hechos con la ayuda de todo el equipo del centro comercial.


“Es una impresión que se te queda grabada para toda la vida, este señor renació. Su cuerpo reaccionó de manera similar a cuando estás mucho tiempo debajo de agua y quieres salir para tomar aire. Aleksandar tomó aliento y recobró la conciencia”, cuenta emocionado Fernando Viñas a gCardio.


La víctima feliz de estos hechos confiesa que no recuerda mucho más de un leve dolor en el brazo izquierdo y su despertar en el hospital. "Me contaron que estaba vivo gracias a la rápida actuación del personal de vigilancia, al desfibrilador y finalmente el equipo de emergencia. El diagnóstico fue un infarto, un trombo que me obstruyó la arteria, me pusieron un stent y a los cuatro días me dieron el alta. Me encontraba de maravilla y lo primero que quería hacer era visitar a los vigilantes que me salvaron la vida”.


“Aleksandar nos visitó para agradecernos en persona nuestro trabajo, sentimos una gran felicidad al verlo tan bien. Le pregunté si le había hecho daño cuando le practiqué la reanimación cardiopulmonar (RCP). Estaba preocupado por si hubiera afectado alguna costilla en el rescate. Pero me tranquilizó, y me dijo que le hicieron radiografías y que estaba todo correcto”, comenta José María a gCardio.


De ahí la importancia del desfibrilador, que el propio Aleksandar recuerda: "Gracias al desfibrilador y a estos chicos capacitados en RCP usted y yo estamos hablando. Es más, justo al día siguiente le ocurrió a otra persona lo mismo que a mí. En pleno centro de Salamanca, un individuo sufrió un infarto. No tenían un desfibrilador cerca, no había gente preparada y no sobrevivió".