11 años de prisión por abusar sexualmente de su mujer y amenazarla

11 años de prisión por abusar sexualmente de su mujer y amenazarla

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M.M.D. ha sido condenado a 11 años de prisión por la Audiencia Provincial de Palencia por los delitos de abuso sexual y amenazas a su mujer en el domicilio conyugal en septiembre de 2017, mientras que ha sido absuelto del de maltrato habitual.


En concreto, la sentencia remitida por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León recogida por Europa Press, refleja la condena de dos años de prisión por un delito de amenazas e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación del derecho a la tenencia y porte de armas por un tiempo de dos años, así como la prohibición de aproximarse a la víctima a menos de 200 metros de la persona, domicilio y lugar de trabajo, y comunicarse con ella durante dos años.


Asimismo, por el delito de abuso sexual con acceso carnal ha sido condenado a una pena de nueve años de prisión y se le ha prohibido comunicarse con la víctima durante nueve años y a indemnizarla con 10.000 euros por los perjuicios morales y psicológicos sufridos. La misma sentencia le absuelve por el delito de malos tratos habituales.


Los hechos se remontan a la noche del 9 de septiembre del 2017, cuando sobre la 21.00 horas, M.M.D. mantuvo relaciones sexuales con acceso carnal con la denunciante, su mujer, en contra de la voluntad de esta al considerar que por ser mujer tenía derechos sobre ella. Una hora más tarde, la mujer mandó varios mensajes a una amiga porque tenía miedo de que su marido pudiera matarla.


La víctima se quedó en su habitación "con miedo ante las posibles reacciones incontroladas del acusado en el que observaba una actitud extraña y rara" y alrededor de las 03.00 de la madrugada escuchó el sonido de afilar un cuchillo que procedía de la cocina. Momento, en el que el acusado, que portaba un cuchillo de 20 centímetros de hoja, la pregunta si va a llamar a la policía, mientras hace ademán de darle cabezazos y le dice que van a morir los dos.


La mujer huye del domicilio en un descuido del acusado y sale de la habitación dando gritos de auxilio y llama por teléfono a la policía que acude de inmediato una hora después.


Así, la sala de la Audiencia Provincial palentina da por probados los abusos sexuales "por vía vaginal sin violencia o intimidación pero sin que mediara consentimiento, y con manifiesto sometimiento de la denunciante a la voluntad impuesta por su esposo" ya que el propio acusado ha admitido la existencia del "acceso carnal" con su esposa y el tribunal se basa en que la declaración de la víctima apoyada por "amplios y sólidos datos periféricos que la avalan".


Refleja la sentencia que, además, la víctima ratificó en el juicio oral sus declaraciones anteriores, dadas ante la policía y ante el Juzgado de Instrucción y mantuvo su incriminación y la versión de los hechos con "firmeza, claridad y homogeneidad", exponiendo con rigor cómo el acusado realizó los hechos contra su voluntad.


Por otra parte, en cuanto a la acusación de malos tratos habituales, la sala no aprecia "habitualidad" en los hechos porque "el único hecho constatado de efectiva violencia familiar fue el realizado hace dos años y ya ha sido enjuiciado y el acusado condenado" y la propia denunciante habla en su denuncia de que recibía insultos durante "los últimos veinte días" y manifestó en el juicio que antes del hecho más relevante y determinante de este proceso que fue la agresión sexual y las amenazas habían estado juntos de vacaciones en Madrid.


La sentencia no es firme y cabe interponer contra ella recurso de apelación para la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.