La Ley de Garantías de Atención a las Personas con Discapacidad echa a andar

La Ley de Garantías de Atención a las Personas con Discapacidad echa a andar

|

La Junta de Castilla y León ha iniciado ya la tramitación de la Ley de Garantías de Atención a las Personas con Discapacidad, según ha avanzado este viernes la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, durante una visita al Centro Ocupacional El Cid de la capital burgalesa, que cumple 40 años.


Blanco, acompañada del consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez, ha explicado que esta nueva normativa autonómica pretende garantizar la atención continua de las personas con discapacidad a lo largo de todo su ciclo vital y sus distintas etapas en los proyectos de vida.


Para ello, se tendrán en cuenta los distintos itinerarios por los que atraviesan las personas en su ciclo vital y tránsitos, así como las innovaciones tecnológicas, con el objetivo de prestar una adecuada atención y favorecer una mayor autonomía.


La nueva ley, que también contempla la figura del asistente personal, pondrá en valor también otros aspectos como el empleo o el envejecimiento, contemplados como otra etapa de la vida de las personas con discapacidad.


En relación con el envejecimiento, la titular regional de Familia e Igualdad de Oportunidades ha explicado que se está trabajando, además, en la posibilidad de crear una unidad de convivencia dentro de la residencia del Centro Ocupacional El Cid, basada en el modelo de atención 'En mi casa', ya que algunos de sus usuarios llevan en él toda la vida.


Aunque en principio el centro dependía del Imserso, en 1996 se transfirieron las competencias a la Junta, convirtiéndose en el único con sus prestaciones en toda la Comunidad, ya que se trata de una dotación de atención integral a las personas con discapacidad intelectual, pionero en el abordaje de estrategias de inclusión laboral.


El complejo cuenta con 175 plazas de centro ocupacional, donde se ofrece un servicio público socioeducativo para la atención integral de personas con discapacidad intelectual media y moderada.


En la actualidad, el centro, por el que han pasado más de 400 usuarios desde su creación, tiene ocupadas 149 plazas, algo menos de la mitad por menores de 50 años, sin que existan diferencias significativas entre los residentes y los mediopensionistas.


En cuanto al alojamiento, de las 73 plazas de internos que existen, 59 se encuentran en residencia y catorce viven en dos pisos tutelados de seis hombres y ocho mujeres, respectivamente, lo que eleva la ocupación al cien por cien, en ambas modalidades.