Los sindicatos inician en Ávila protestas exigir a la Junta las 35 horas

Los sindicatos inician en Ávila protestas exigir a la Junta las 35 horas

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Los sindicatos UGT, CCOO y CSIF han reunido a un centenar de empleados públicos en Ávila para exigir el cumplimiento el acuerdo de las 35 horas en una protesta que seguirá los próximos días en el resto de capitales de Castilla y León para culminar en una protesta regional el día 27.


Se han concentrado primero ante el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, después ante la Dirección Provincial de Educación, para terminar ante la sede de la Delegación Territorial de la Junta, donde el secretario provincial de la Federación de Servicios de UGT, José Carlos Pajares, ha tildado de "curioso" que el Gobierno central "haya cumplido lo acordado por el anterior Ejecutivo, de distinto signo", mientras la Junta "no cumple con un acuerdo firmado con el mismo partido".


Por su parte, el secretario de CSIF en Ávila, Alfonso Sánchez, ha manifestado que "luchan por los derechos" que tenían. "Nos los han quitado unilateralmente, como las 35 horas", que en el caso de Ávila "supone la contratación de 200 personas, que se han ido al garete".


"Estamos luchando por derechos que están firmados, que supone incremento de personal en la Administración publico, y los fondos adiciones, unos 240 euros por empleado público, además de la carrera profesional para todos los empleados públicos", ha añadido.


Sánchez ha lamentado que "no se está llevando a cabo las tasas de reposición" y ha argumentado la importancia de "la unidad de acción" de los sindicatos.


Por su parte, Juan Carlos Hernández, de CCOO, se ha referido a "los derechos firmados y acordados" en la negociación colectiva que la Junta no cumple y que deberían "ser implementados". "El vicepresidente y consejero de Presidencia, Francisco Igea, hablaba de que no va a retomar la negociación hasta que no acabe la batalla sindical, sin embargo la batalla sindical es ésta, estamos de acuerdo a pesar en período electoral", ha manifestado.


Según Hermández, la Junta quiere "desviar la atención por algo que ni siquiera tendrían que molestarle y cumplirlo".