Investigan el hallazgo de restos óseos en el yacimiento de Ambrona

El Museo Numantino investiga los restos fósiles de fauna aparecidos en el yacimiento

FuenteEuropa Press
Excavación arqueológica./ Junta CyL

La investigación en el Museo Numantino, institución cultural gestionada por la Junta de Castilla y León, tiene como una de las líneas de actuación los restos óseos de fauna procedentes del yacimiento de Ambrona, llevada a cabo por Abel Moclán.

La investigación que se está desarrollando es de gran transcendencia para el conocimiento de las actividades que desarrollaron los grupos humanos que transitaron por Ambrona en sucesivas ocasiones y, en particular, cómo fueron sus hábitos de caza y alimentarios.

En este sentido, se trabajan cuestiones como si estos homínidos pre-neandertales fueron grandes cazadores de elefantes o sólo, de modo oportunista, carroñeros de los cuerpos de los grandes animales cazados por otros carnívoros siguen planteándose.

Los investigadores, para intentar dar respuesta a reflexiones de esta magnitud, están estudiando las alteraciones intencionadas que pudiera haber en los huesos hallados con marcas de corte o percusión o fracturaciones en fresco.

Los restos hallados en Ambrona pertenecen a elefante (Palaeoloxodon antiqus), uro (Bos primigenius), caballo (Equus caballus torralbae), ciervo (Cervus elaphus), gamo (Dama dama), rinoceronte de nariz tabicada (Stephanorhinus hemitoechus), león (Panthera (leo) fossilis), lobo (Canis lupus cf. Mosbachensis), hiena (Crocuta crocuta praespelaea) o conejo (Oryctolagus cuniculus).

Estos restos óseos son contemporáneos de los hallados en los niveles superiores de la Gran Dolina, en el yacimiento de Atapuerca (Burgos).

Un siglo de investigación 

El marqués de Cerralbo descubrió y excavó a principios del siglo XX los yacimientos sorianos de ‘La Loma del Sauco’ (Torralba del Moral) y ‘La Loma de los Huesos’ (Ambrona), y se puso de manifiesto que se estaba ante dos yacimientos que servirían para cambiar lo que se sabía sobre los grupos humanos del Pleistoceno Medio de hace 400.000 – 350.000 años.

El marqués de Cerralbo interpretó estos yacimientos como un gran matadero de elefantes, cazados por los grupos humanos, y en las décadas de los 60 y 80 un equipo de arqueólogos estadounidenses liderados por F. Clark Howell, en colaboración con trabajadores españoles, realizó unas nuevas excavaciones en una gran extensión, refrendando los postulados de Cerralbo. Esta interpretación perduraría en el tiempo como un ejemplo de la caza de elefantes por parte de los humanos.

En la década de los 60, y por iniciativa de Emiliano Aguirre, se construyó un museo ‘in situ’, altamente novedoso en su tiempo, en el que poder comprender cómo aparecían los restos de fauna en el yacimiento.

Ya en los 90, un equipo liderado por Manuel Santonja y Alfredo Pérez González volvió a trabajar sobre estos yacimientos, especialmente en Ambrona, cambiando radicalmente la interpretación de los mismos.

Concluyeron que el yacimiento podría haber sido un cementerio de elefantes, interviniendo los humanos únicamente de manera puntual sobre los animales cuyos restos habían hallado. No obstante, fueron conscientes de que la investigación arqueológica necesitaba completarse con unos estudios decisivos: los análisis tafonómicos.

El equipo liderado por M. Santonja y A. Pérez continuó la investigación en estos yacimientos desde 2013. En la actualidad son Susana Rubio y Joaquín Panera quienes dirigen las excavaciones arqueológicas y la investigación de ambos yacimientos. La campaña prevista para este verano comenzará la próxima semana.

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