Hallazgo de intensa actividad humana del prehistórico en La Peña del Moro

Un estudio geofísico del suelo revela “cinco grandes zonas” de intensa actividad humana de más de 3.500 años

FuenteEuropa Press
Trabajadores en la excavación./ Europa Press

Un estudio geofísico del subsuelo en el castro de La Peña del Moro, situado en la localidad segoviana de Navas de Oro, ha revelado hasta «cinco grandes zonas de intensa actividad humana» de las poblaciones prehistóricas asentadas en el lugar hace más de 3.500 años.

A lo largo de todo el mes de agosto, se está llevando a cabo la III campaña de excavaciones arqueológicas en este castro, un yacimiento de «gran importancia» de cara al conocimiento del modo de vida de las poblaciones prehistóricas asentadas en el noroccidente de la provincia de Segovia hace más de 3.500 años.

Los trabajos en curso siguen revelando la complejidad de este enclave arqueológico localizado en el fondo del valle del río Eresma, donde hasta la fecha han sido posible determinar la existencia de una superposición de poblados prehistóricos, el primero datado en la Edad del Bronce (1500 antes de Cristo) y el segundo durante la I Edad del Hierro (850 a.C.).

«La particularidad de este castro, y que le hace único, es la constatación de una secuencia de viviendas y diferentes estructuras de almacenamiento solapadas unas con otras, y además, pertenecientes a dos culturas diferentes, lo que a la postre nos va a permitir definir el modo en que estas culturas evolucionan, se aculturan o son asimiladas por nuevos influjos que vienen de zonas alejadas de la meseta norte», explica el director del proyecto, Raúl Martín Vela, que indica que este es el debate que existe hoy en día y en el que La Peña del Moro se erige como un pieza «fundamental» para aportar «luz» al «vacío de información existente».

El equipo que conforma este proyecto de investigación, y que está avalado por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Valladolid Germán Delibes de Castro, se nutre de arqueólogos llegados de diferentes universidades españolas.

«Este tipo de proyectos son muy interesantes no solo por la investigación, sino porque también dinamizan el medio rural», explican también los arqueólogos Daniel Pérez Legido y Aitor Labajo Román, que se han sumado al proyecto, y que añaden que el empleo de nuevas tecnologías en el yacimiento, como es la fotogrametría y modelado 3D, se convierten en herramientas «excelentes» para acercar el patrimonio arqueológico a la gente de los pueblos.

En este sentido, la graduada por la Universidad Autónoma de Madrid, Sandra Aceves, subraya la importancia de estos proyectos para la gente joven que acaban de terminar la carrera y que tienen «muy difícil» llevar a cabo trabajos de investigación en sus centros de origen.

Una de las novedades de este año ha consistido en la realización de un estudio geofísico del subsuelo del yacimiento mediante magnetometría, que ha permitido determinar la localización exacta de diferentes áreas ocupadas por estas culturas en toda la plataforma superior del castro.

«El estudio ha revelado hasta cinco grades zonas donde la señal magnetométrica indica una intensa actividad humana, cuyo significado iremos definiendo en futuras campañas arqueológicas», explica el arqueólogo segoviano Martín Vela.

Un trabajo que ha sido financiado íntegramente por la empresa Kairos Digital Solutions, cuyo director Carlos Moure lleva colaborando de forma desinteresada con el Proyecto Peña del Moro desde sus inicios. «El objetivo es generar activos en el medio rural y este proyecto arqueológico es ideal para ello y está demostrando una evolución sostenible encaminada a la creación de empleo y riqueza en la zona», ha explicado este emprendedor muy vinculado con Navas de Oro.

El proyecto, además, cuenta con el apoyo y financiación del Ayuntamiento de Navas de Oro, que continúa apostando «decididamente» por el patrimonio arqueológico del municipio como fuente de riqueza en el medio rural y de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.

Pero también, otros colectivos, como es el caso del grupo vecinal Crea_ndo, que también ha querido sumarse al proyecto de una forma muy activa aportando fondos, al igual que empresas y establecimientos de la zona como son la Huerta de la Retamilla, Setas Fernando Vela, Maembar SL, Bar la Esquina, Maestro Herrero José Antonio Escribano o Mónica Jiménez Galán de Cervezas Estrella Damm entre otros.

Proyecto Eresma Arqueológico

La Peña del Moro se incardina dentro del Proyecto Eresma Arqueológico, que aglutina a los municipios de Nava de la Asunción (villa romana de Matabuey), Bernardos (dolmen de Santa Inés) y Armuña (Cerro del Tormejón), que también apuestan «con decisión» por su patrimonio a través de estos proyectos de investigación y difusión.

«El equipo que conforma Eresma Arqueológico cuenta con un elenco de profesionales que nos permite abordar un estudio en profundidad de las poblaciones asentadas a lo largo del Eresma desde el neolítico hasta época visigoda; pero sin duda, el verdadero potencial de este fabuloso proyecto, son las gentes de nuestros pueblos, hombres y mujeres de toda edad y condición, que están implicados hasta el cuello en que esto salga adelante contra viento y marea. De no contar con su activa implicación, sería prácticamente imposible llevarlos a buen término», señalan desde Eresma Arqueológico.

En definitiva, son proyectos de investigación de «gran calado» que buscan generar nuevas formas de entender el patrimonio arqueológico en el medio rural, «un objetivo claro que les ha acompañado desde sus inicios, pero también, y caminando en paralelo, en el empeño tenaz de continuar creando pueblos vivos».

No hay comentarios

Dejar respuesta