Salamanca criminal: bandas de sofisticados ladrones de vehículos de alta gama

NOTICIASCYL continúa su serie dominical sobre prácticas delictivas cada vez más comunes en la provincia charra. Hoy, aborda a los grupos itinerantes que recorren toda España en busca de coches de lujo y acometen su objetivo valiéndose de última tecnología para apenas dejar rastro

Fotograma de una cámara de seguridad durante un robo de coches

La crónica de sucesos está impregnada cada vez más con hechos delictivos hasta no hace mucho tiempo más propios de grandes urbes, de otras latitudes donde la delincuencia está a la orden del día. Pero la globalización también conlleva la expansión del delito y sus nuevas vertientes, que NOTICIASCYL les detalla cada domingo en una serie, acercándoles los detalles sobre prácticas cada vez más comunes en Salamanca.

Es el caso de las bandas de ladrones de coches de alta gama, más asiduas a la provincia charra. Una de ellas intentó llevarse dos vehículos de alta gama a comienzos de noviembre en Alba de Tormes como si se tratara de la película ‘60 segundos’. Una cámara de seguridad grabó cómo cinco encapuchados se bajaban de madrugada de un Audi A6 último modelo, provistos de pasamontañas y pinganillos para comunicarse. Mientras uno se queda dentro del coche, el resto acude en busca del botín, pero esta vez se les resistió el envoltorio y no pudieron saborear el caramelo.

Estas bandas pertenecientes a mafias internacionales eligen una provincia en la que actuar y buscan objetivos concretos. Una vez seleccionados los vehículos que quieren y saben dónde encontrarlos, gracias al tráfico de información con datos confidenciales de propietarios y conductores, estudian a la víctima durante varios días. No dejan nada al azar: si tienen que abrir un garaje sin forzar la puerta o un concesionario, si tiene alarma, si el coche dispone de GPS o algún dispositivo de rastreo. Lo saben todo previamente y se valen de sofisticada tecnología para llevar a cabo su cometido.

Incluso una vez robado suelen ‘enfriar el coche’, es decir, tras haber cambiado su matrícula por otra robada, lo dejan estacionado en un calle durante dos o tres días. Si no ha sido localizado en ese tiempo, entonces está limpio, carece de rastreo y proceden a su venta previa falsificación de documentos o lo llevan a una zona apartada, generalmente polígonos industriales o naves en mitad de fincas donde extraen las piezas que necesitan para su reventa a desguaces.

En otras ocasiones desarman los coches robados y utilizan sus piezas para reparar otros destruidos o deteriorados que han adquirido por un precio ínfimo de segunda mano. Consiguen de este modo, y con el mínimo coste, recomponer un coche que tiene todos los papeles en regla y que no va a ser buscado por las autoridades porque su desaparición no ha sido denunciada, dado que fue adquirido de forma legal. Posteriormente es vendido a través de internet como si fuera un coche de segunda mano normal mediante empresas pantalla, dándole salida rápida sin levantar sospechas.

En todo este proceso hay una figura especial, la del conductor, como en la película ‘Transportes’, un especialista que pueda burlar a la Policía Nacional o Guardia Civil en caso de persecución. También están quienes se dedican a llevar los coches robados, con la documentación ya falsificada, o las piezas a los países de destino, principalmente del este de Europa y del norte de África. Y es que la realidad llega a superar a la ficción y cada vez es más frecuente en Salamanca.

Salamanca criminal: trucos de los ladrones de coches (y cómo evitarlos)

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