¡A lo que llevan las ganas!

Seis toros de Vellosino, de juego desigual, aunque sin fuerzas. Morante fue ovacioando y pitado, Manzanares silenciado y Juan del Alamo, oreja y oreja y Puerta Grande.

Las ganas, la voluntad y el pundonor lo merecen, Puerta Grande para Juan del Álamo./ Antonio FIZ

La Fiesta de los Toros no es más que el reflejo de la vida. Se mire como se mire, lo que allí acontece es tan subliminal como la vida misma. Carencias y opulencias. Ricos y pobres. Tristes y alegres. Chulos y normales. De toda hay en la viña del toro. Eso fue lo que aconteció en esta tarde tormentosa -sin rayos ni truenos- en la que Juan del Álamo, el matador de toros de Salamanca que más se ve acartelado, insiste en triunfar en su plaza, a pesar del dicho tan cruel de que ‘nadie es profeta en su tierra’. Del Álmo no será profeta, pero llegó a La Glorieta enrabietado, lo que supuso cierto nerviosismo en sus faenas. Hasta ahí la parte, digamos, más negativa. Pero es que todo ello por la voluntad y el pundonor del que no quiere dejar escapar el pájaro y el tiempo.

Puede gustar más o menos una forma de torear, el desarrollo de una faena, la estética -de Morante ya hasta…, ay!-. Uno puede ser más guapo y mediático -un Manzanares en horas bajas-, pero lo que no suple toda esa superficialidad son las ganas. Ganas de triunfar. Ganas de comerse el mundo. Ganas de jugarse todo…incluso perdiendo dos veces la cara al toro y recibir una más que seria voltereta contra las tablas. Poner banderillas sin ser banderillero, y no lo hizo mal… Sí, toreo muy eléctrico en ocasiones, pero la voluntad y el arrojo por triunfar suple. No debemos pasar de largo momentos muy buenos con la mano derecha en ambos toros. Dos toros que si salieron como sus hermanos, huidizos, abantos, tirando a mansos y desrazados, con dos buenos picadores como Curro Sánchez y Juan Francisco Peña, se pueden ahormar como un zapato y hacerlos buenos para la muleta. A todo ello debe sumarse, que no es poco con una mente caliente y el corazon excitado, que Juan del Álamo supo darle tiempo y distancia a sus toros. He ahí la clave. Ese fue, junto con las ganas -sí el pundonor y la voluntad- el éxito de Juan del Alamo de salir en hombros, en solitario, por la Puerta Grande tras cortar una oreja a cada de sus toros. Es el triunfo del modesto sobre los mediáticos, los guapos y los ricos.

También estuvo acartelado Morante de la Puebla. El de la estética. El de los puros -en el callejón-. El que vive su mundo tan particular y el que crea moda en los empiezas. Y Morante, como el río que pasa por la Puebla, se fue con la corriente sin dejar ni rastro. Por quedar en La Glorieta, ni quedó el olor a humo de su puro. Morante es Morante. Punto. El que paga ya sabe a qué va. Disposición, ninguna. Aires, solo aires que dicen traen aromas de azahar del barrio de Santa Cruz. Pero la cruz la sufrieron quienes pagaron hasta 75 euros por un tendido. Cosas del toro y también de la vida.

Manzanares. Quién lo ha visto y quién lo ve. Fuera de sitio, sin centrarse, momentos de aburrido, toreando despegado. Que sí, que los toros eran dos marrajos sin fuerza de cuidado, también. Pero este Manzanares de la moda y las modas no pasa su mejor momento. Dicen que todos los finales de temporada se viene como algo abajo, pero es que este año… como que no, y en Salamanca, pues eso, silenciado.

Menos mal que el brindis por el triunfo del paisano -que no paisanaje- se celebró con los de la tierra en Copa Viga, lugar de encuentro, cháchara y reunión de los que llegan de los pueblos. Allí, Andrea, la más guapa que vino a ver a su Manzanares. Que no pasó por delante del 2 para verlo de cerca, cachis! Pero también los de Villamayor y Guijuelo, y San Muñoz y Villarino y Pereña, bien representada por ese Carabullo, for President!

Ya decía Mark Twain,“Todo lo que necesitas en esta vida es confianza y perseverancia, entonces el triunfo será seguro” ay!

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Glorieta. Cuarta de la Feria de la Virgen de la Vega. Más de tres cuartos de entrada. Toros de Vellosino, escasos de raza y fuerza, en general; los mejores el tercero y el sexto.

MORANTE DE LA PUEBLA: Ovación con algunos pitos y saludos con división.

MANZANARES: Silencio y silencio.

JUAN DEL ÁLAMO: Oreja y oreja.

Cuadrillas: Se desmonteró Jarocho, de la cuadrilla de Juan del Álamo, en el tercero.

Para hoy, sábado, el festejo del adiós

Seis toros de Puerto de San Lorenzo, para Juan José Padilla, López Chaves y Luis David Adame

FOTOS ANTONIO FIZ

 

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