‘Liricoso’, el indulto no deseado

Antonio Ferrera corta dos orejas y rabo simbólicos la indultar al primer toro de Montalvo, herrado con el número 42, de nombre Liricoso, y oreja en el cuarto; Sebastián Castella y Ginés Marín se van de vacío.

Pañuelo naranja del controvertido indulto al toro de Montalvo./ A. F.

La plaza de toros La Glorieta, triste en su aspecto, no más de media entrada, y si eso, esperaba la corrida de Montalvo, ya aplaudida en el desenjaule y que animaba a creer. Los jóvenes, ahí Gonzalo ‘El Gorrichi’ tiene mucho que decir con sus 512 socios de la Juventud Taurina, llenaban casi en su totalidad en tendido 2, y animaban un cartel que no levantaba grandes pasiones.

Salío el primero de Montalvo, de nombre ‘Liricoso’, y ya fue aplaudido en su presentación. Bien hecho, en puntas, con cara… y Antonio Ferrera que se va a los medios y ya evidenció lo que se venía. El animal no se entregó demasiado en el caballo, donde recibió un buena vara baja. Pero luego con la muleta, era una máquina de embestir, noble, con profundidad, mejor por el pitón izquierdo donde el pacense logró ejecutar muletazos de muy buen trazo y reposo. El animal no se rendía, el matador que seguía, como las pilas Duracell y, a partir de ese momento comenzó el problema. Media plaza pedía el indulto, la otra media no, el matador que se hacía de rogar para no matarlo, la Presidencia que ordena matar, el toro que sigue embistiendo y, claro, Don Ramón, el presidente, que va y suelta el pañuelo naranja.

Los jóvenes se revuelven airadamente -muy bien por su parte-, así se mantiene la pureza y la salvación de este espectáculo y los tendidos de sombra, el 8 sobre todo, que aplauden el indulto. Mitad y mitad, el presidente decide. Decisión acertada o no, lo cierto es que el toro mereció, ¿el qué? al modesto entender de este periodista, con una vuelta al ruedo al toro y dos orejas al matador, se habría cumplido más que bien el expediente. Seamos rigurosos se queremos que este ‘tinglado’ funcione. Además, demuestra la falta de criterio de los aficionados y el Palco, es Salamanca desde hace ya algunos/muchos años. La empresa feliz, el ganadero suponemos que también por eso del márketing y el presitigio, el matador, pues eso, dos orejas y rabo… pero el prestigio de La Glorita algo resquebrajado… Así no levantamos esta plaza.

Solo Antonio Ferrera, y los demás a verlas venir

Antonio Ferrera en los hombros de su amigo Luismi Santos./ A. F.

Antonio Ferrera fue el único protagonista de la tarde -bueno, también don Ramón y ‘Licoroso’- porque cortó otra oreja, muy merecida en el cuarto, un toro muy serio y bien presentado, bajo y con cara, que a día de hoy, presupone que, muy buenas faenas tienen que realizarse, o se erige como triunfador absoluto del serial. De Ferrera sería hablar toda la crónica. El Ferrera de estos tiempos que nada, o casi nada, salvo los rizos, tienen que ver con aquel matador acelerado, pasado de nervios, electrizante e, incluso, por poner, ya no pone banderillas. Bien, que la gente disfrute de su toreo pausado, sabio, de poder, variado y con mucho gusto. Da gusto ver torear a este nuevo Ferrera.

Por lo demás, poco más que contar del cartel. Sebastián Castella ni estuvo ni se le espera. Fuera de la corrida, aburrido, plano y, además, sin meterse en faena en ninguno de los dos toros. En el segundo, los mejores pasajes del francés llegaron por la mano derecha. No terminó de conectar su actuación con el público y se metió entre los pitones, nada nuevo. En el quinto, un toro parado, con derrotes arriba rápidamente se vio que Castella abreviaba.

Ginés Marín es la segunda feria consecutiva que pisa La Glorieta. Y como vino se fue. Nada para recordar, si algo bueno una serie de naturales extraordinarios, dejando un tiempo entre muletazo y muletazo en el tercer toro. Y algo malo, pues que el sexto, no supo conocer los terrenos que pedía el de Montalvo. Se empecinó en torear en los medios y el toro hincó las pezuñas y era imposible terminar una serie, cuando el cuatreño pedía tablas.

Ya la tarde caía cuando se encendieron las luces de la plaza. Los aficionados seguían con su discusión sobre el indulto. Solo quedaban los amigos de la peña ‘La Tranca’ de Villamayor que, entre cubata y cubata, también sabían de toros y ‘entendían’ de fiestas. Detrás, los sobrinos de don Pablo Cillo, que vienen del infierno Unionista, también prometían, pero que el domingo van a Valdebebas aver su equipo contra el Castilla. Casos y cosas que también se viven en los tendidos y hacen fiestas como las que se viven en La Ribera y se trasladan a las cercanías de la plaza, entre cañas y recuerdos –Rubén, Carabullo, Miguel, Duque, Pelayo– cae la noche pero sin verbena, cachis!

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de La Glorieta. Tercera de la Feria de la Virgen de la Vega. Media plaza. Toros de Montalvo, el primero de nombre ‘Liricoso’, nº 42, negro mulato, 12/13, con 535 de peso, fue indultado. Bien presentados en general y de juego desigual, aunque se dejaron todos.

ANTONIO FERRERA: Dos orejas simbólicas (Indulto) y oreja

SEBASTIÁN CASTELLA: Ovación y silencio

GINÉS MARÍN: Silencio en ambos

A esperar a Morante

Este viernes, tercer festejo de abono. Seis toros de Vellosino para Morante de la Puebla, José María Manzanares y Juan del Álamo.

La corrida de las dudas… Porque Morante es siempre una duda. Ver el momento de Manzanares, que no es el mejor y, finalmente, cómo llega a este final de temporada un Juan del Álamo cuya temporada no ha sido tan importante como las anteriores.

 

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