Cierra el Café Corrillo, testigo de la vida cultural de Salamanca

Después de casi cuatro décadas, este céntrico negocio hostelero cierra sus puertas por jubilación. ¿Tomará alguien el testigo para que la música siga sonando?

Uno de los negocios hosteleros con más tradición en Salamanca cierra por jubilación. Es el Café Corrillo, en la calle Meléndez, muy cerca de la Plaza Mayor, testigo de la vida cultural de la capital charra durante las últimas cuatro décadas.

Fue en 1982 cuando abrió sus puertas con doble terraza, dos plantas y dos ofertas, la culinaria y la musical, pues por allí han pasado múltiples gupos, desde quienes iniciaban su carrera hasta artistas ya consagrados que querían ofrecer un concierto en un ambiente más íntimo. Hasta tenía su propia Big Band y La2 de Televisión Española grabó programas en este local.

Durante el día siempre sonaban melodías de todo tipo y épocas en concordancia con la hora, pero al llegar la noche predominaba la actualidad, sobre todo jazz, conjugando esta música en vivo con blues, pop y canción de autor, además de cuentacuentos, poesía y literatura en general.

“No llores porque ha terminado, sonríe porque pasó. De este modo nos despedimos de vosotros porque todo proyecto concluye”, comienza el mensaje de despedida escrito en su página de Facebook. “Ahora toca jubilación y descanso después de tantos, tantos momentos mágicos, de esfuerzo e ilusión que nos hizo vivir tan intensamente. Ahora le toca a otro comenzar un nuevo reto en este rincón de San Benito porque el fin de algo significa el comienzo de algo y si estás listo, ese puedes ser tu. Sólo nos queda agradecer todos los momentos vividos a nuestras familias que tanto tiempo les hemos quitado, a todos los integrantes de la plantilla que tanto esfuerzo pusieron, a todos los clientes que nos regalaron sus sonrisas”. Tres generaciones han mantenido abierto hasta ahora el Café Corrillo. ¿Continuará alguien la saga para que la música siga sonando?

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