Hinojosa luce su naturaleza pero también sentimientos de nostalgia

Más de 100 amantes de la naturaleza conocen y disfrutan con la Ruta de Senderismo en Hinojosa de Duero que, en esta X edición, con una ruta circular y que trajo momentos de nostalgia al recordar el pasado ferroviario en la abandonada estación de tren

FuenteLuis Falcão | @luischiado
Nostalgia de un pasado en la vieja estación de Hinojosa de Duero./ FALCAO

Los parajes naturales de Hinojosa de Duero se convierten, un año más y van diez, en cita obligada para disfrutar de la naturaleza más autóctona de Los Arribes del Duero. Este sábado ha tenido lugar su Ruta de Senderismo, con una longitud de 12 km, circular, de trazado tranquilo pero no por ello menos espectacular, organizada por el Ayuntamiento que preside José Francisco Bautista.

Los senderistas cruzaron la Rivera de Froya pasando por encima del Puente Romano. La ruta trasncurrió por parajes con mucho significado para los hinojoseros. La dehesa municipal, lo que los vecinos conocen por el ‘Monte de Abajo’. Esta dehesa alimenta a vacas y ovejas en determinadas épocas del año y es el lugar elegido para comer el hornazo durante las fiestas de Pascua. También pasó por la zona conocida como el ‘Prao del Toro’, donde dan comienzo las Fiestas Patronales de San Juan en una jornada campestre llamada el día de ‘Apartar la Corrida’. Se puede afirmar que pasa por el lugar donde se lanza ‘el chupinazo’ de las Fiestas de San Juan.

Afloraron sentimientos de nostalgia contenida al pasar por la Estación de Hinojosa, En las ruinas de la estación de ferrocarril un grupo de mujeres representaron lo que fue este lugar para los hinojoseros de antaño. La guardia civil de tricornio y capa y bigote y también las mujeres que se van de viaje en el tren con sus maletas y cestas de época.

Desde aquí se dirigieron al punto más alto de la zona con 656 m., el ‘Teso del Pollero’. Se puede visualizar la descripción tantas veces leída de que Hinojosa se asienta entre dos cerros, el ‘Cerro de San Pedro’ y el de ‘la Cabecina’. El ‘Prao Canillero’, ‘el Camino de las Huertas’ y las Piscinas conducen de nuevo al pueblo.

De regreso al pueblo, los camiantes disfrutaron de una comida con productos de la tierra regada con tinto local, café de puchero y dulces con obleas. También los bailes tradicionales con ‘Javi‘ y la jota de la Ribera el pasadoble de rigor. Y como novedad una sesión musical muy entrañable, que sirvió como cierre de esta completa jornada senderista en Hinojosa de Duero con los mozos plantando el ‘mayo’. Y ya, hasta la Feria del Queso, allá por los días 4 y 5 de mayo. La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu, y en Arribes existe la multiplicidad cromática, y más en esta verde y florida primavera, cachis!

REPORTAJE GRÁFICO LUIS FALCÃO

 

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