La Justicia deberá espantar a las palomas de Terradillos

La urbanización El Encinar padece desde hace más de un año una plaga que se ha convertido en un problema de salud pública en algunos edificios. Uno de la calle Duero, deshabitado y cerrado, es el principal refugio de cientos de aves. Un juez debe dar la autorización para poder entrar al inmueble y limpiarlo

Una plaga de palomas se ha convertido en un problema de salud pública en el término municipal de Terradillos desde hace varios años. Sobre todo durante el último en las urbanizaciones Los Cisnes y El Encinar. Las aves se refugian en los balcones de las viviendas no habitadas, donde anidan y también mueren, con las consecuencias fatales que esto supone tanto para la salud como para el patrimonio de los vecinos. Cabe recordar que las palomas son portadoras de numerosas enfermedades infecciosas y sus plumas y excrementos alojan parásitos, bacterias y hongos, una situación que supone un grave problema sanitario.

El epicentro del problema está en un inmueble de la calle Duero en El Encinar, deshabitado y cerrado, convertido en palomar con cientos de aves. Tal es así que los vecinos de esta comunidad y la contigua que se comunican con los patios interiores no pueden abrir ni las ventanas a consecuencia de la suciedad, los malos olores, las plumas portadoras de bacterias y hasta gusanos que salen de dicha vivienda, además de cucarachas.

Tanto los vecinos como el Ayuntamiento de Terradillos han intentado ponerse en contacto con el dueño de la vivienda para que acometa una profunda limpieza, pero los trámites han sido infructuosos. Por eso, deberá ser un juez quien conceda la autorización para poder entrar en el piso y desterrar tanto a las palomas como la suciedad acumulada durante meses de estancia.

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