Oposición ciudadana a demoler la presa de Yecla de Yeltes

Según las informaciones que se han ido conociendo y, en su día, transmitidas al Ayuntamiento de Yecla de Yeltes, a partir de este mes de enero de 2018, la CHD procederá al derribo y demolición de la Presa de Yecla de Yeltes.

Presa en el río Huebra en Yecla de Yeltes./ Foto www.bioducto.blogspot.com.es

Si nadie pone freno, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) cometerá un ‘atentado’ más en la provincia de Salamanca, y ello en contra de la opinión de la sociedad. Ello proviene del deseo de la CHD de demoler, a lo largo de este mes de enero, la presa del río Huebra en el término municipal de Yecla de Yeltes. Sería, a tenor de la opinión de los habitantes de la comarca de Vitigudino, “un acto sin sentido” en una presa histórica, integrada perfectamente en el cauce del río, que sigue siendo útil para el ocio, la ganadería, contra incendios, entre otras ventajas, “y que no perjudica a nadie ni nada”.

Por este motivo, los propios ciudadanos han comenzado a recoger firmas mediante la plataforma Change.org, donde a día de hoy, van recogidas más de 1.100 firmas, para exigir a la CHD que no procedan a su demolición.

Es más, aseguran desde este movimiento vecinal, el medio ambiente está amoldado a la presencia de la presa, y su derribo será lo que altere el mismo y el actual equilibrio del ecosistema. A eso tendríamos que sumar el beneficio que supone para los ganaderos de Yecla de Yeltes tener el agua de la presa en épocas de sequía.

No dejan de ser un tanto “ridículos” los motivos esgrimidos desde la CHD, ya que para su eliminación alegan que “la presa es actualmente propiedad del estado”, además, “la falta de uso durante tres años implica la caducidad de la concesión al titular”. Por ello, la CHD ha incluido el derribo del dique dentro del proyecto de Estrategia Nacional de Restauración de ríos, un programa puesto en marcha por el Ministerio de Medio Ambiente. Todo ello implica que cada vez se hace más necesario que el régimen de gestión de las cuencas dependa de administraciones más cercanas a los ciudadanos.

José Valín se comprometió con el Ayuntamiento

En su día, el expresidente de la CHD José Valín se comprometió con representantes del Ayuntamiento de Yecla de Yeltes para que la presa siguiera manteniendo un servicio a lo largo de los próximos años.

Así, según recogen las informaciones publicadas al respecto en aquellas fechas, uno de los planes para la presa de Yecla era la de habilitar una zona de baño y otro de los puntos es que funcionara como “sistema de abastecimiento” para el pueblo, siempre y cuando resultara necesario en épocas de sequía . Recogiendo una demanda recurrente de los ganaderos de la zona, la presa seguiría funcionando como abrevadero para los animales.

A este respecto, El entonces presidente de la Confederación confirmó que la CHD se encargaría de las “labores de mantenimiento” del dique mientras que la localidad debería hacerse cargo “de la seguridad en el uso y también de la vigilancia”.

Pero todo parece quedar en el limbo de las promesas políticas. El nuevo presidente, Juan Ignacio Diego Ruiz, parece no estar mucho por la labor, según se desprende de las informaciones que llegan del propio Ayuntamiento, y seguirá adelante con la demolición si la presión popular no logra parar semejante disparate.

Incluso, allá por 2011, ya los vecinos de Yecla se manifestaron ante la presencia de operarios de la CHD en el entorno de la presa, incluso con la presencia de la Guardia Civil. A todas luces, no es menos cierto que la CHD “no piensa el descalabro que está cometiendo en la comarca de Vitigudino, no solo en la presa de Yeltes, sino en el resto de cauces, siempre en contra de los vecinos y los agricultores y ganaderos”, aseguran desde la zona.

Historia y repercusión de la presa

La singular presa de Yecla de Yeltes durante años posibilitó el abastecimiento de agua del municipio de Vitigudino, así como de otros pueblos de los alrededores, y más tarde propició el abastecimiento de los parajes próximos.

En cuanto a la repercusión, según estudios realizados y bien especificados en www.bioducto.blogspot.com.es  serían principalmente la variación del régimen hidrológico, es decir, las especies vegetales situadas en los alrededores del embalse, especialmente las de porte arbustivo, acostumbradas al consumo de agua o evapotranspiración actual, sufrirán hasta el punto de secarse debido a la bajada del nivel freático.

Variación del régimen hidráulico actual del río, así como de los efectos provocados aguas abajo por las avenidas de agua. Mayor incidencia de las primeras avenidas del otoño-invierno.

Eliminación de un punto de abastecimiento de agua para la fauna silvestre. Dada la importancia de los puntos de abastecimiento, especialmente en las épocas estivales, en ríos de pequeño caudal, provocará efectos negativos sobre la fauna.

Y, finalmente, daños sobre la socioeconomía, principalmente por el abastecimiento de agua para ganado y agricultura.

Además, ni que decir tiene que habrá que suplir la falta de agua para el ganado de los alrededores con la realización de algún sondeo en las proximidades.

1 Comentario

  1. Una presa no “se integra” en ningún río, sino que lo cercena, acabando con la necesaria conectividad con su terreno. Basta ya de Ciencia de la Srta. Pepis. Si el río es temporal o con muy poco caudal en el estiaje es que el río es así. ¿Se hará cargo el Ayuntamiento de las obras de mantenimiento y seguridad de esta presa inútil?

    Hay múltiples informes sobre esta cuestión. Pongan “demolición de presas” o “dam demolition” en Google y lo verán.

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