San Juan riega de lluvia los campos de Hinojosa de Duero

Muy a pesar de la incesante lluvia durante toda la mañana, Hinojosa de Duero vive su jornada más ancestral con el 'echado' o baile de la bandera que trae hasta nuestros días la historia y el sentimiento de un pueblo

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La lluvia de verano no quiso perderse las fiestas de San Juan. No es lo más normal, pero en estos tiempos de meteorología anormal, por el Solsticio de verano también llueve. ¡Y vamos cómo llueve! Pero Hinojosa de Duero fue fiel a su tradición, a pesar del tiempo, y vivió su jornada más tradicional con el ‘echado’ de la bandera, eso sí, muy rápida y además sin la procesión de San Juan y el encierro a caballo. Dos momentos especiales en las pacíficas y alegres gentes de este municipio de la frontera con el Duero, que honran a San Juan Bautista como lo hacen los pueblos ribereños, verbenas, peñas, encierros, capeas y, cómo no, la ancestralidad de sus iconos, santos y protectores.

Si la noche se prolongó con la verbena de Pikante -qué ‘pikante’ del bueno-y el desayuno y ‘la corrida la mañana’ en la noche de San Juan, no fue menos el tradicional Baile de la Bandera, tras la misa, que emociona a los vecinos y llena de curiosidad a los visitantes que no quieren perderse esta tradicional danza.

Es hora de reivindicar, de una vez por todas, que la Junta de Castilla y León declare a esta danza como FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL. Este baile y toque es único. Ninguno se le parece. Está fundamentado en una leyenda que se presupone cierta, según los historiadores, y es la seña de indentidad de todo un pueblo. ¿Algo más para que el Gobierno regional apruebe esta declaración? Como ejemplo los jóvenes que siguen fieles a la tradición más ancestral, como Abel Bautista. Ellos emocionan, ellos lo viven, ellos transmiten energía de pueblo y ellos son llevados por los sones de la gaita y el tamboril de José Manuel Bartol.

A continuación, y ya con la ropa de fiesta, tuvo lugar el segundo encierro a caballo a cargo de la Asociación de Caballistas locales, quienes magistralmente condujeron los novillos de Paco Madrazo, de La Vádima de Ledesma, desde el prado hasta la plaza de toros, en un encierro muy rápido y marcado por la lluvia.

Ya por la tarde, la novilla fue aplazada hasta el sábado, 29 de junio, festividad de San Pedro, y, por la noche, la verbena con LA HUELLA, que a buen seguro traerá animación a la plaza de Hinojosa de Duero.

REPORTAJE GRÁFICO LUIS FALCÃO

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