El miedo del Partido Popular

ALEA JACTA EST / Raúl Martín

Cuadragésimo octava semana de 2018, repleta de sucesos: intervenido el mayor alijo de hachís en Castilla y León por la Guardia Civil, detenido con un arsenal de armas por Policía Nacional, detenido un conductor kamikaze en la Plaza Mayor por la Policía Local, operación contra el comercio fraudulento de jamones de Guijuelo, una fallecida en atropello en Salamanca… Demasiados para una ciudad pequeña y una provincia rural como ésta, pero también buena señal de que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado hacen un trabajo impagable, pese a que son menos y cobran mucho menos que los cuerpos policiales autonómicos.

En lo político, todo está marcado directa o indirectamente por las elecciones en Andalucía de este domingo. Pocos ponen en duda la victoria del Partido Socialista con Susana Díaz al frente (algún incrédulo despistado habrá), la pregunta del millón es con quién logrará pactar para gobernar, pues la mayoría absoluta es ya un recuerdo para los principales comicios en España. ¿Será con la marca de Podemos y aliados, o será de nuevo con Ciudadanos? Complicada cuestión de resolver.

El PSOE se entenderá mejor con Adelante Andalucía, pero sus dirigentes, como en el resto de España, acostumbran a unas excentricidades difíciles de digerir para los socialistas y que pueden ser utilizadas como arma arrojadiza por PP y Ciudadanos. Con el partido naranja también podría reeditar la coalición, y así el PSOE no dependería de la marca de Podemos para ser el referente de la izquierda y Ciudadanos arrinconaría al PP para ser el referente del centro derecha, pero si quiere gobernar en la Moncloa en 2020 (si las elecciones generales no se adelantan a 2019, como así será) dejar mandar en Andalucía al PSOE podría tener un efecto rebote de parte del electorado hacia el voto útil del PP, como ocurrió en las generales en 2016 tras el fallido pacto entre Pedro Sánchez y Albert Rivera. Ahora bien, ¿y si el PP ha perdido su condición de recibir el voto útil del centro derecha y ahora ocupa ese lugar Ciudadanos, como ocurrió en Cataluña? Vamos a ver este domingo y vamos a ver en mayo. Es el miedo del PP.

¿Será el resultado de hoy extrapolable para las elecciones municipales y autonómicas de mayo? No para el PSOE, que tiene en Andalucía su finca particular; no para Podemos, por los mismos motivos; pero sí para Ciudadanos, porque no obtener un buen resultado sembraría dudas sobre sus verdaderas posibilidades en próximos comicios; sí para VOX, porque indicará el calado real de su mensaje; y sí será extrapolable para el PP, por ese miedo a ser tercera o cuarta fuerza política, sin peso, iniciando una tendencia de desconfianza, y por tanto de desbandada general hacia Ciudadanos. ¿Recuerdan lo que le ocurrió a UCD? Pues es el temor de las gaviotas que siguen el rumbo de Pablo Casado, pese a que repitan por doquier que su vuelo es alto, fuerte y constante, con víveres en todos los puertos.

Los populares se encuentran en una encrucijada sin retorno, en busca de un hospital que cure sus heridas, pero cada vez que eligen un camino se desangran por un costado. A la hemorragia de Ciudadanos por el centro ahora se le suma la herida de VOX por la extrema derecha, ésa que permanecía agazapada y silenciada apoyando a José María Aznar pero que ha vuelto a alzar la voz alentada por el discurso revanchista del PSOE desde la Moncloa para contentar a su socio Podemos. Flaco favor han hecho a España con tanto hablar de Franco y el Valle de los Caídos. La propia izquierda retrógrada de las dos España, anclada en 1936, que nada tiene que ver con la izquierda progresista que levantó este país después de la Transición, es la que ha impulsado a VOX, aprovechando a su vez un discurso que en ocasiones roza lo delictivo, pero que gana adeptos en una Europa cada vez más racista.

Queda otra alternativa en Andalucía, que la suma de PP, Ciudadanos y VOX (vamos a ver el orden de los dos primeros) diera una mayoría para gobernar. Coalición de desastrosas consecuencias para Ciudadanos, como muleta del PP y apoyándose en VOX, pues espantaría a todos los votantes renegados del PSOE y los indecisos de centro, que al final es el espacio político que ocupa el partido de Albert Rivera y quienes hacen ganar elecciones. También sería negativo para el PP si fuera más votado que Ciudadanos, porque echaría por tierra el discurso contra el pacto de perdedores esgrimido en otras comunidades autónomas, por ejemplo en Castilla y León.

Esa expresión fue utilizada, aludiendo a raros conglomerados de izquierdas, por el candidato popular a la Presidencia de la Junta y todavía alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, a quien la oposición sigue atacando por continuar desempeñando ambos cargos, porque consideran que no se puede estar en misa y repicando. El PSOE se lo recuerda mientras presenta un nuevo boletín informativo que buzoneará por toda Salamanca para mostrar a los ciudadanos los incumplimientos del PP y los logros socialistas desde la oposición. “Si todo esto hemos sido capaces de hacerlo desde la oposición y con siete concejales, lo que seríamos capaces de hacer si los salmantinos nos dan su confianza mayoritaria en 2019”, asegura el portavoz municipal y candidato del PSOE a la Alcaldía, José Luis Mateos, que sigue recorriendo la ciudad para reunirse con ciudadanos, asociaciones, colectivos, grupos, corrillos… Ya hablaré próximamente de encuestas internas de los partidos con sorprendentes resultados sobre el futuro de la Alcaldía de Salamanca. “Tus días de gloria se acaban, César”, le dice Russell Crowe al emperador en la película ‘Gladiator’. En el PSOE piensan lo mismo.

Esta rueda de prensa fue respondida al día siguiente por el portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Salamanca, Fernando Rodríguez, con unos ataques a Mateos inusuales desde el PP. Feroces críticas que se suman al puyazo que el teniente de alcalde y próximo primer edil en funciones (lo doy por hecho, es sólo cuestión de tiempo), Carlos García Carbayo, le soltó al portavoz socialista durante el último pleno extraordinario de la Corporación. ¿Otra muestra más del miedo del PP? ¿O nuevos tiempos comunicativos? Antaño los populares, desde su mayoría absoluta, ignoraban este tipo de iniciativas del PSOE. Es más, las ridiculizaban y si acaso contraatacaban con otro folleto más amplio mostrando todos los logros del PP en el Ayuntamiento. Juzguen ustedes.

Lo cierto es que entre los populares hay una sensación de incertidumbre, desconfianza y temor como no se recuerda (incluso se comenta que hay un topo al hilo de un ágape que tuvo que suspenderse tras una llamada telefónica desde la capital de España, con el consiguiente cabreo en el organizador). Incertidumbre, como ya he explicado semanas atrás, por el retraso en la presentación de candidatos, anunciado en verano para septiembre. Desconfianza porque entre los propios concejales y asesores de cada municipio recelan de si éste o aquel es de un bando u otro, de una rama u otra, en ese silencioso reino de taifas (pero muy ruidoso de puertas para dentro) en que se ha convertido el Partido Popular (por mucho que lo nieguen públicamente sus dirigentes). Y temor porque muchos no sabrían qué hacer con su vida si no ocupan un cargo público. Es lo que tiene vivir exclusivamente de la política, que cuando vienen mal dadas… Los recortes ahora serán para el PP (en la cantidad de cargos a repartir, digo).

Prueba de ello, al menos así lo entiendo, es el equipo que dirigirá la campaña del PP de Salamanca para las elecciones municipales. El coordinador general será Carlos García Sierra, flanqueado por Fernando Rodríguez para la capital, Julio López para el alfoz y Antonio Luis Sánchez para la provincia. Vieja guardia y personas de máxima confianza de Mañueco. ¿Savia nueva? Eso para el PP de Madrid. En un territorio rural como éste, con una sociedad mayoritariamente de tradiciones, conservadora (que no es sinónimo de ser de derechas, sino de recelar de lo nuevo y del cambio), el PP prima la experiencia, no el márketing.

A buen seguro todas estas situaciones se esfumarán después de Navidad, cuando el PP ponga a funcionar a pleno rendimiento su maquinaria electoral. Pero, ¿estará tan engrasada como antes? Y sobre todo, ¿no habrá concedido demasiada ventaja a los demás rivales confiando en un motor anticuado, que no corre como antaño? Alguno ya se está ofreciendo para trabajar en la empresa privada a partir de junio. Pero ya saben, se dice el pecado, no el pecador. La próxima semana, les prometo más madera.

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