Hoy toca fútbol

Artículo de opinión sobre la influencia del VAR en el fútbol moderno

Hace unos meses expuse en un artículo de opinión y, tras la detención del ex de la RFEF Ángel María Villar, la creencia de que el fútbol profesional era una estafa, lo califique como “un juego de listillos”.

En ese artículo hablaba de 5 máquinas que dan mucho dinero (en alusión a los cinco equipos de cabeza) a los que hay que tratar bien y que se sirven, para subsistir, de las otras 15 o 17 máquinas que conforman los equipos del campeonato, todo ello para mantener el rendimiento general del negocio.

La sospecha siempre la he tenido presente porque, ante la evidente evolución del fútbol, en lo comercial y en lo legal, que el elemento de control, mediación y de aplicación de su reglamento no evolucionara… ejem!

Parece que los que se encuentran por encima no les interesa cambiar un cierto orden de poder, al estilo de las dictaduras, los ‘Maduros’ de turno, no querrían cambiar a aquel que les permite estar arriba por encima de todo y vivir de todos. La aparición del VAR (muy tarde para equipos como la UDS) al estilo del que se viene utilizando en el Fútbol americano, aparte de ser una revolución para el fútbol mundial, lo será también para las relaciones existentes entre los jugadores y sus clubs y entre el fútbol y los espectadores.

Sigo creyendo que el fútbol profesional es (hasta ver cómo se aplica el VAR, y por ahora lo visto es bueno) una estafa por que no cumple o cumplia con su labor el arbitraje tradicional, ya fuese por inacción o por omisión.

Lunes tras lunes, jugadas que cambiaron el resultado final el sábado o domingo, son visionadas por el VAR de los medios de comunicación “la famosa moviola” y  que permite justificar, o no, la pataleta del aficionado en esa jornada o, dependiendo del cabreo, de toda la semana.

Hasta ahora, los aficionados que pagaban una entrada de fútbol no sabían el poder que tenían en sus manos. Y es que, a ciencia cierta, una entrada de fútbol vinculan al club que venden las entradas y al aficionado, que creyéndose estafado podría iniciar -de saberlo- un proceso civil en defensa de los intereses propios. O alguien tiene duda de que la entrada que pagan los aficionados al fútbol no es un contrato que vincula a todos los que se vean relacionados.

Me explico:

Previo al VAR, el control y sanción de aquellas jugadas ilegales o mal sancionadas, las simulaciones teatralizadas de los jugadores, las jugadas dudosas que eran determinantes en el resultado final estaban supeditadas al imperio de la sanción arbitral y, como se ha demostrado sobradamente tras aquella detención y la demostración de las presiones existentes sobre el arbitraje ya sea por el poderío de la entidad (RFEF) y entidades en juego (Clubs de fútbol) o por intereses cruzados de por medio, suponía de forma más o menos cierta, que el resultado estaba mediana y inciertamente prefijado o supeditado.

Al fin y al cabo ¿no son las actuaciones teatralizadas de los jugadores y el mal arbitraje una estafa? Vayan, vayan! a la definición que hace el Código Penal de tales acciones. Es el art 248.

 Las simulaciones que los jugadores hacen como la que hizo Neymar en el primer penalti de un Mundial anulado por el VAR, estén perfectamente definidos en este artículo y de ellas son responsables directos los jugadores y los clubs de pertenencia, las actuaciones arbitrales -bien es cierto que mientras no se demuestre  voluntariedad -son un error fruto, en todo caso, de la imposibilidad de tener un mayor control por parte del trío arbitral- pero esa falta de medios sí es consecuencia de la desidia de la Liga Profesional de no poner todos los elementos de control y arbitraje que minimice esa deficiencia. 

Como dije en el anterior artículo, la estafa la vi y la sufrí, en la última temporada de la UDS en Segunda División antes de haber sido, ilegalmente descendida, y que como consecuencia por el agravamiento de la situación financiera su desaparición, tarde llegó el VAR para ella.

Pero fuera de las apreciaciones antes expuestas, existen otras por las que el VAR puede  hacer evolucionar el fútbol y en tres aspectos:

El que existe entre los paganinis y el fútbol, ya he dicho que existe una relación contractual y que esta debe ser tenida en cuenta.

Luego está la que existe entre el jugador y sus clubs, que sentencio, van a cambiar, debido principalmente a que se exigirá a los jugadores, no sus dotes de teatro, sino de la práctica en el campo de juego de un fútbol veraz y eficiente ya no valdrá tirarse al suelo en busca de una vengaja o simular agresiones tratando de perjudicar con ello al equipo contrario y a todos los espectadores.

Y por último, los presupuestos de los equipos que necesitarán de resultados en todos los aspectos, la falta de ellos pueden alterarlos a futuro, será preciso hacerse con el servicio, no de jugadores caros, sino más bien efectivos. La importancia de las entidades no serán un elemento de distorsión de las decisiones arbitrales, por que éstos tendrán elementos de control mucho más evidentes y muy muy supeditados a la opinión general, estos ganan en tranquilidad sabiendo que sus decisiones ya no serán objeto de un error, la apreciación del VAR es el que decide qué es lo que ha ocurrido, el árbitro dictará la decisión más adecuada de acuerdo a lo observado por el VAR.

Y corroboro lo dicho con las diversas situaciones injustas y gravosas que se han producido en el actual Mundial, actuaciones que se han salvado con el análisis posterior del VAR.

Y los equipos ¿cuántos cabezas de serie están ya en casa? Equipos que se suponen tenían patente de corso para llegar sí o sí a semis o finales.

Concluyendo… ¿es justo el VAR? Sí, rotundamente sí.

El mayor posicionamiento en contra del VAR, el tiempo que se podía perder en determinar la jugada final se ha demostrado incierto.

¿Es bueno el VAR para el fútbol? pues para el actual fútbol ya digo que no, ya digo que el VAR será una revolución y es que podemos estar asistiendo a un cambio estructural de este juego de masas, sus relaciones contractuales entre club, jugadores y espectadores y por tanto su actual configuración.

¿Veremos un fútbol nacional e internacional distinto? Sí, ya se ha visto en el actual Mundial en juego.

Y es mucho mejor “por que es más justo”, al fin y al cabo no se trata de eso, de que gane el mejor.

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