Fuego amigo

Crónica desde las Cortes de Castilla y León

En la jerga militar se denomina fuego amigo o fuego aliado a los disparos provenientes del propio bando. Un fuego vario que también existe en la vida política, por ejemplo. Esta semana de plenos en las Cortes de Castilla y León -la primera tras la Semana de Pasión que, a tenor de lo que cuentan a este periodista sobre encuestas en la Comunidad, habrá muchas semanas de pasión, para unos y otros- ha sido pródiga en fuego cruzado y amigo. Se atisban por el horizonte, en manera de borrascas, los nubarrones electorales.

La sesión del martes por la tarde la acaparó, exclusivamente, el vicepresidente y consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, que repartió a diestro y siniestro, hasta a los propios por eso del fuego amigo. Tal fue la tempestad que los truenos aún sonaban el miércoles por el edificio parlamentario. En cafés, corrillos y apartados siempre estaba el sonsonete “¿no escuchaste al consejero?” -nos ahorramos el apodo-. Es que el buenazo de David Castaño -cada día de naranja más templado- hurgó en el avispero de la Ordenación del Territorio. El nido de avispas son aquellos avisperos que suelen estar en el tronco de un árbol o en un hueco de una peña. De allí que se sugiere no acercarse –y mucho menos– agitar a las avispas que anidan en ese lugar ya que pueden provocar revoloteo de las mismas con efectos imprevisibles. En el lenguaje cotidiano, la expresión ‘es mejor no hurgar el avispero’, viene a significar lo mismo que dejar todo como está para no salir perjudicado. Porque revoloteó el consejero.

Y todo a raíz de una moción aprobada por la Diputación de Salamanca -con el voto favorable del PP- contra la Ordenación del Territorio que proyecta la Junta de Castilla y León. De Santiago-Juárez aseguró que no siente “ni frío ni calor” -acaso porque está en tiempo de descuento, como dicen desde la bancada opositora-, ante la postura de las diputaciones, en concreto de León y Salamanca, sobre las ayudas para el impulso de mancomunidades.

Pero es que el vicepresidente de la Junta pidió al procurador salmantino de Ciudadanos que trabaje y se prepare más las preguntas, ya que la situación que describe sobre las mociones en las diputaciones no es la real. No obstante, reconoce que en su partido, como en todos, existen muchas sensibilidades, y reiteró que él “no sigue” al presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, que no es de su sensibilidad. Y Castaño le advirtió al consejero que igual debería señalar al PP cuando apunta al PSOE como los culpables de que la Ordenación del Territorio no se complete. “Esto es lo que voy aprendiendo en estos tres años”, reiteró el salmantino.

El resto de formaciones políticas no dejaban de asegurar que este fuego amigo, que llega desde Salamanca con la Ordenación, pero también con la Sanidad, y la respuesta del vicepresidente de la Junta, no es más que una patada al ‘ausente’ en la posadera del sillón de La Salina. Pues eso, cosas de sus señorías. Y ellas mismas también hablan del ‘eje del mal’ en la provincia de moda, pero que, dicen, esperan a que lleguen mejores tiempos. Porque si no hace mucho casi proscritos/as, ahora casi son necesarios … Asuntos de la política de estos días que se fragua en las Cortes castellano y leonesas.

La reforma electoral en la Comunidad

Ciudadanos, por boca de su jefe Luis Fuentes -al que más de uno ve casi sentado en el sillón presidencial del parlamento cidiano- llevó al hemiciclo la reforma de la ley electoral por eso del valor de unos votos y otros -y que, a la ligera, favorecería a formaciones como Ciudadanos, Izquierda Unida o, incluso, Podemos-, derrochó toda la valentía necesaria para hacerse creíble e intentar inclinar la balanza a su favor. No lo consiguió, era obvio. El PP votó en contra y el PSOE se abstuvo. A unos perjudica, dicen, y a los otros, en boca del procurador burgalés Luis Briones, “ni nos perjudica ni nos benefica”, pero con la boca chica hablaba el socialista.

Ya más adelante, llegaron los másters. Cómo no iban a llegar, ahora que están tan de moda. Y lo hicieron en palabras del incombustible socialista José Francisco Martín Martínez, al llegar con un discurso potente y bien estructurado el popular salmantino Salvador Cruz en una proposición relativa a las gasolineras. Y Martín Martínez, que ya es ‘diablo viejo’, le espetó que había venido a exponer su máster. Cruz, con una sonrisa chistosa, pues eso, se lo tomó a guasa… Quizás el portavoz De la Hoz, que se acercó a su escaño, aconsejó no hurgar en el avispero -por si acaso-… Como dice el poema de Mio Cid, ‘que buen vasallo…’.

Y por los pasillos, unos que dicen que tienen que han hecho que no se diga que es secreto, una encuesta que a dos formaciones les hará temblar, a otra ni fu ni fá, otra seguirá como está y otra sube algo… Aunque el resumen de tal encuesta es que con Ciudadanos de por medio se puede dar el caso que apoyando a unos u a otros se pueda formar gobierno sin tener que echar mano a la formación morada. Todo cuestión de pactos, contrapartidas y, no lo olviden, personas. Porque en política, muchas veces, no se olvida. Ejemplo que recuerdan a este periodista, también vale para la Diputación de Salamanca. En boca cerrada… pues eso!

Esperemos que los que llegan, como ocurrió con la caída de Rato, no sean víctimas del fuego amigo. Las antiguas amistades en política, en ocasiones, se vuelven en contra, porque se sienten traicionadas o maltratadas. Y, además, conocen al dedillo las lagunas existentes para su ejecución, cachis!

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