Lamentan que Salamanca siga “sin sumar” nuevos centros museísticos

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio entiende que la ausencia de un Museo de Historia de la Ciudad es una grave carencia cultural para una ciudad histórica, como Salamanca, que tiene el deber de custodiar, recopilar, conservar, mostrar y estudiar los tesoros artísticos que son de su propiedad, lo que además debe completarse con una labor de difusión e interpretación activa.

Museo Da2 Salamanca

La Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” lamenta, como no podía ser de otra forma, ante la celebración del Día Internacional de los Museos, que Salamanca carezca de un Museo de la Ciudad o Museo de Historia de la Ciudad debidamente constituido con sede, personal, instalaciones y presupuesto suficientes para mostrar públicamente las obras de arte y otros antiguos objetos que son de propiedad municipal.

La última sede que el Museo de la Ciudad tuvo, en el Palacio Episcopal, al menos pretendía cumplir las funciones de un centro museístico, preocupándose también de la custodia, la recopilación, la conservación, la muestra y el estudio del cerca de un millar de cuadros, trajes, restos arqueológicos, esculturas, etc. que el Ayuntamiento de Salamanca, en nombre de la ciudad, posee.

Del Palacio Episcopal a las celdas del Convento de las Claras, un lugar sobre el cual se desconoce las condiciones en que se encuentra y si éstas son las adecuadas para la conservación de piezas tan diferentes como delicadas o si alguna se ha extraviado. Más de 18 años de espera bajo la excusa de que dicho museo finalmente se establecería en las recuperadas dependencias del Convento de San Vicente, donde no hay espacio, ni condiciones para desarrollar una actividad museística bien entendida. Mientras los salmantinos pagamos una importante cuantía por alquilar un almacén para nuestros tesoros, sin poder disfrutar de ellos, sin poder mostrarlos, sin saber nada de ellos y como si no hubiese dependencias municipales que puedan dar -al menos- el mismo servicio.

Una ciudad con más de 2.000 años de antigüedad, una ciudad histórica y universal, como lo es Salamanca, tiene el deber de respetar su historia y las reliquias que la conforman, logrando hacer presente el pasado. Para ello, como es obvio, la institución debe contar con un presupuesto para nuevas adquisiciones con el que seguir incrementando sus fondos y ejerciendo los fines de todo centro museístico al servicio de la sociedad. A este respecto, los últimos años son un vacío en esa labor al carecer de dotación económica y mucho menos de personal dedicado.

Entre los documentos que forman parte de los fondos del Museo de la Ciudad tenemos la réplica de la bula de beatificación otorgada a favor de San Juan de Sahagún, el acta de pacificación de los bandos salmantinos, planos, carteles o proyectos urbanísticos; entre los objetos tendríamos la maqueta en madera de cedro de la Plaza Mayor realizada por García de Quiñones, el neceser de Wellington, las medallas de Tomás Bretón, el último farol de aceite o los pendones de la ciudad; también podemos citar restos arqueológicos hallados en el Cerro de San Vicente y en otras excavaciones. Si bien alguna obra pictórica ha sido expuesta públicamente o cedida con motivo de alguna efeméride o muestra, en conjunto hablamos de más de un millar de piezas y que a buen seguro podría nutrirse con más aportaciones.

Para “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” la ausencia de ese Museo de Historia de la Ciudad es una grave carencia institucional y cultural en una ciudad histórica que es propietaria de suficientes obras de interés, no solo local, que demandan ser mostradas a salmantinos y visitantes, ejerciendo una custodia de las mismas en condiciones adecuadas y siguiendo las oportunas medidas de conservación de todos esos bienes -que nos pertenecen- y permiten explicar nuestra historia.

Relación de bienes muebles (fechada en enero de 2019) propiedad del Ayuntamiento de Salamanca

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