La UPSA profundiza en el apoyo psicológico en casos de transexualidad

Clausura en la Universidad Pontifica de las jornadas de 'Psicología de la Sexualidad'

Momento de la jornada / Fotos: UPSA

La Facultad de Psicología de la Universidad Pontificia de Salamanca concluye las jornadas de ‘Psicología de la Sexualidad’. La jornada ha comenzado con la intervención de la psicóloga clínica de la UCU de Valladolid, María Antonia Maniega, quien se ha referido a la ‘disforia de género’ como la angustia que sufre la persona que no está identificada con su sexo masculino o femenino y experimenta, si lo desea, un proceso de transexualidad.

Para Maniega la transexualidad es algo que ha existido toda la vida, sin embargo, “actualmente, se está visualizando más”. Y ha explicado en su intervención la función de las unidades de referencia que existen en los Servicios de Salud de Castilla y León (Valladolid, Salamanca y Burgos), ante la mayor afluencia de personas que acuden con esta disconformidad. “Cada vez hay más menores y adolescentes que vienen a nuestros servicios”, asegura.

Para la especialista, las personas que llegan a su consulta manifiestan una disconformidad entre el género asignado al nacer y cómo se sienten realmente, “lo que lleva consigo una serie de cambios llamados ‘Test de vida real’ que suponen cambios físicos, de nombre, comportamental, social, etc.”.

La psicóloga ha explicado la labor de atención que realiza con estas personas de apoyo psicológico, “porque vienen con mucha angustia, no saben lo que les pasa y tienen miedo al rechazo”; de apoyo familiar “porque están perdidos y su labor es importantísima en estos casos”; de sensibilización en centros escolares; de acompañamiento en el proceso de tratamiento hormonal y derivación a los médicos especialistas.

“Cambiar de género es una imagen, se transforma el físico porque internamente la persona se siente de otra manera, pero, no es un cambio de persona. Su identidad sigue siendo la misma y empieza a vivir de acuerdo a como se siente en su género”, afirma.

La psicóloga ha explicado que es muy importante controlar los tiempos en los que se va a presentar ese cambio públicamente y analizar el ámbito en el que vive la persona: “En medios rurales puede costar más esa inserción al cambio, sin embargo en las universidades no existen casos de rechazo”. Y recomienda a las personas que se sientan diferentes o tengan dudas, ponerse en contacto con los servicios públicos de salud, donde se establecerá un diagnóstico diferencial para saber si es una disforia de género o no.

Las jornadas han concluido con la intervención de varios especialistas que han ofrecido diferentes perspectivas de la sexualidad. Y con la conferencia del catedrático de Psicología de la Sexualidad de la USAL, Félix López, quien ha hablado de los riesgos de la conducta sexual que asumen adolescentes y jóvenes.

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