Así será el nuevo campus agroambiental de la Universidad de Salamanca

Ayuntamiento, Diputación, Universidad y Consejo Superior de Investigaciones Científicas se unen para un proyecto en La Platina que aglutinará el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología del CSIC y la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales de la Universidad de Salamanca en parcelas cedidas por el Consistorio, cerca del Campus Miguel de Unamuno y el Instituto de Biología Funcional y Genómica

El Ayuntamiento, la Diputación, la Universidad y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se han unido para crear un Campus Agroambiental en Salamanca, que aglutinará la nueva sede del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología del CSIC, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales de la Universidad de Salamanca en parcelas cedidas por el Ayuntamiento de Salamanca en el nuevo sector denominado La Platina, próximo al Campus Miguel de Unamuno y al Instituto de Biología Funcional y Genómica.

Por tanto, será un corredor al servicio del avance del conocimiento y del desarrollo económico, social, científico y cultural de Salamanca. Será un foco de atracción para investigadores y también para nuevas empresas del sector, pues el Ayuntamiento de Salamanca cederá al CSIC y a la Universidad de Salamanca dos parcelas de 10.513 y 17.615 metros cuadrados, respectivamente, en La Platina para trasladar el IRNASA, situado actualmente en la calle Cordel de Merinas, y la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales, en la avenida de Filiberto Villalobos.

Desde su punto de vista, la apuesta por este proyecto permitirá poner en marcha un centro de referencia en la investigación del sector primario y la industria agroalimentaria, donde se ahondará en la formación, la investigación, la transferencia del conocimiento y la tecnología aplicada al sector agrícola y ganadero. El futuro Centro Agronómico supondrá dar un paso más en el camino que la Diputación de Salamanca se ha trazado en su apuesta por dar respuesta a las necesidades de los profesionales del sector primario de la mano de la investigación y para que redunde en la modernización de las explotaciones y en el incremento de rentabilidad del sector agrícola y ganadero.

La Facultad de Ciencias Agracias y Ambientales inició su andadura en los años 90 y, aunque es el centro más joven de la Universidad de Salamanca, ha demostrado ser el que mayor capacidad de atracción de estudiantes tiene entre los distintos centros que en Castilla y León ofrecen titulaciones similares. La Universidad cuenta además con otros centros e institutos que acogen grupos de investigación que trabajan en proyectos relacionados con el sector agroalimentario y que seguro también se verán potenciados por esta iniciativa. “Será, por tanto, clave, la labor del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca, que lleva 60 años generando nuevos conocimientos que ayuden a mantener o aumentar, de manera sostenible, la productividad agraria, lo que conlleva beneficios económicos y sociales.

Este centro del CSIC integra la biología, la patología, la química del suelo y la ecología para aportar conocimiento y soluciones científicas al mantenimiento de los sistemas agrícolas de zonas semiáridas. También ayuda a crear nuevas políticas y prácticas basadas en ciencias moleculares, ecológicas y ambientales innovadoras. El Instituto mantiene y busca colaboraciones con otras instituciones nacionales e internacionales y con organizaciones con las que transferir eficazmente la ciencia a la sociedad.

El nuevo IRNASA

La nueva sede del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca tiene previsto integrar a unas 59 personas; de ellas, 17 serán investigadores de plantilla, 28 personal de apoyo científico y de gestión, y 14 serán contratados para integrar los departamentos de Desarrollo Sostenible de Sistemas Agroforestales y Ganaderos, Estrés Abiótico y Procesos de Degradación Medioambiental y su Recuperación, con un total de seis grupos de investigación.

El nuevo centro de investigación dispondrá de un edificio central para oficinas, salas de conferencias y laboratorios de uso común (de unos 2.600 metros cuadrados en total); un invernadero (de unos 500 metros cuadrados) con zona de almacén de materiales más salas de fitotrones, crecimiento de plantas, cabinas de flujo laminar y zona de limpieza y desinfección de materiales para plantas; una parcela experimental para cultivo de plantas de unos 300 metros cuadrados, para ser usada por varias instituciones; un edificio para albergar animales de experimentación con zona de almacén de materiales, laboratorios de bioseguridad BSL2 y BSL3, y zonas de limpieza y desinfección de materiales para microorganismos (de 600 metros cuadrados aproximadamente); una parcela experimental para alojar temporalmente a animales al aire libre (de unos 300 metros cuadrados) y, finalmente, integrará también zonas verdes y vías de acceso.

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