Asapar, la asociación que articula la ayuda a pacientes con artritis

Ofrece una asistencia médica especializada, con seguimiento y control periódicos de la evolución de la enfermedad gracias a un programa continuado de rehabilitación y psicoterapia. También información adecuada sobre la problemática de la enfermedad, orientación para trámites burocráticos y consejos para una mayor calidad de vida

Isabel Roca, presidenta de Asapar, y Cristina Gutiérrez, trabajadora social

La artritis es la inflamación de una articulación o más cuyos principales síntomas son dolor y rigidez de las articulaciones, que suelen empeorar con la edad. Se trata de una patología cada vez más frecuente en el ser humano, que comienza a percibirse con dolor torácico al respirar (pleuresía), resequedad en ojos y boca (síndrome de Sjögren); ardor, picazón y secreción del ojo; nódulos bajo la piel (generalmente un signo de una enfermedad más grave); entumecimiento, hormigueo o ardor en las manos y los pies; y dificultades para dormir.

Para ayudar a estos pacientes nació en 2002 la Asociación Salmantina de Pacientes con Artritis (Asapar), una organización sin ánimo de lucro que busca ayudar a las personas afectadas de artritis, con el deseo de conseguir para ellas una mejor calidad de vida. Así lo hace desde un local en la calle La Bañeza 7, despacho 8, los martes de 17:30 a 19:30 horas, también en el correo electrónico asapar2000@yahoo.es y en el teléfono 645930203.

Asapar ofrece los cauces adecuados para que el enfermo reciba una asistencia médica especializada, con seguimiento y control periódicos de la evolución de la enfermedad, y tenga acceso a un programa continuado de rehabilitación y psicoterapia. También información adecuada sobre la problemática de la enfermedad que afecta a una parte significativa de la población y que por su trascendencia sanitaria, familiar, sociolaboral y económica debe ser conocida por todos los afectados, familiares, así como por el resto de la sociedad.

Cuando una persona con artritis acude a esta asociación en primer lugar se le orienta y ofrece apoyo. “Hay gente que sólo quiere hablar, información, o desahogarse, pero si se interesan más y vienen aquí nos preocupamos de qué les gustaría hacer, también somos una asociación constructiva”, destacan Isabel Roca, presidenta de la asociación, y Cristina Gutiérrez, trabajadora social. “Es un diagnóstico duro, que te digan que tienes una enfermedad que no se cura, por eso lo prioritario es el asesoramiento”, también en trámites administrativos y burocráticos sobre discapacidad o ayudas.

Una parte fundamental de la actividad de Asapar son los talleres de rehabilitación. “Desde el Ayuntamiento nos facilitan una fisioterapeuta dos días a la semana y tenemos un convenio con una clínica para facilitar un tratamiento más individualizado”. Aunque desde la asociación reivindican una fisioterapeuta en la Unidad de Reumatología del hospital para una atención más personal, porque sólo se contempla este tratamiento en fases agudas.

Por otro lado, está la psicoterapia. Por ejemplo, a través del tai chi y el chi kung, que mejoran la resistencia y fortalece el sistema osteoarticular, mejoran la percepción del esquema corporal, regeneran la energía y mejoran la circulación en el organismo, aumentan la capacidad respiratoria, y aumentan la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones. Además, refuerzan la capacidad para el deporte, mejoran la concentración y la resistencia en el trabajo, reducen el estrés, y mejoran la salud en general. En el Centro Manuel Yubero se llevan a cabo “técnicas específicas para personas con artritis y nos ayuda mucho”.

Además, en Asapar también proponen otros talleres, “siempre estamos innovando”, como manualidades o informática, “para que no sea sólo sentarse y hablar de la enfermedad, sino crear, expresar emociones y conocerte más. Cuando uno se expresa de manera emocional se libera más”.

Al mismo tiempo, la asociación promueve la realización una vez al año de jornadas informativas, en las cuales se tratan los aspectos de la artritis que más interesan a los asociados, pero también se difunden sus problemas entre la sociedad para buscar una mayor concienciación, también de las administraciones. “La artritis, como está muy difundida, se asocia a la vejez, y no es así, quienes la padecen antes se encuentran con muchas limitaciones. Se asocia con las articulaciones pero tiene que ver con el sistema inmunitario”, explica Isabel Roca. Por eso reclama más apoyo de la Seguridad Socia para nuevos tratamientos, “parece algo muy lógico pero la administración no cumple”.

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