Avance fundamental para la posible terapia de la enfermedad de Alzheimer

Un estudio muestra nuevas propiedades de una molécula y abre nuevas perspectivas para el inicio de los estudios preclínicos de esta patología neurodegenerativa y de la edad que tiene su centro de referencia estatal en Salamanca

José Luis Marco Contelles / Foto: Europa Press

Contilisant es una molécula pequeña que ha sido identificada como un potente agente neuroprotector en modelos experimentales in vitro e in vivo de la enfermedad de Alzheimer, según ha demostrado un equipo multidisciplinar internacional liderado desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), por el doctor José Luis Marco Contelles. Los resultados, publicados en la revista ‘Journal of Medicinal Chemistry’, confirman el potencial terapéutico de esta molécula y abren nuevas perspectivas para el inicio de los estudios preclínicos para evaluar su potencial uso en la terapia de la enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurodegenerativa y de la edad, caracterizada por una pérdida progresiva de la memoria y otros déficits cognitivos, con efecto devastador en todos los órdenes, ya sea individual, familiar y sanitario, como socio-económico. “En la búsqueda de nuevos fármacos para su tratamiento, por tratarse de una enfermedad muy compleja y multifactorial, el diseño de moléculas multipotentes, capaces de actuar simultáneamente en diversos sistemas enzimáticos o receptores implicados en el progreso y desarrollo de la enfermedad, es sin duda una de las estrategias terapéuticas más atractivas”, explica Marco Contelles.

“De hecho, las hipótesis clásicas para tratar la enfermedad de Alzheimer, como la colinérgica, del beta-amiloide y de la proteína tau, no han sido capaces hasta ahora de identificar una molécula eficaz y eficiente, y no lo harán posiblemente mientras no se aborde su diseño integrando en una sola molécula motivos funcionales y estructurales, que sean capaces de desencadenar, simultáneamente, respuestas positivas en diversas dianas biológicas implicadas en el progreso y desarrollo la enfermedad”, añade.

La pregunta clave es, pues, decidir cuáles y cuántas dianas biológicas se van a seleccionar para su diseño, partiendo de que sea una pequeña molécula, permeable, antioxidante, con capacidad neuroprotectora. “La respuesta la hemos abordado identificando Contilisant como una molécula tetrapotente, por lo menos, de la que sabíamos que era capaz de inhibir las colinesterasas(enzimas que catalizan la hidrólisis del neurotransmisor acetilcolina, en la sinapsis, en colina y ácido acético),las monoamino oxidasas A/B(enzimas que catalizan la oxidación de monoaminas y la degradación de neurotransmisores, como serotonina, noradrenalina), capaz de actuar como antagonista del receptor de histamina H3R, cuya regulación permite la liberación de estos neurotransmisores, y que en este trabajo hemos encontrado que se comporta como un agonista del receptor sigma 1, cuya modulación tiene un efecto conocido y eficaz en procesos relacionados con el aprendizaje y memoria”, explica el investigador.

“Además, hemos confirmado en otro modelo in vivo de la enfermedad de Alzheimer que Contilisant tiene un efecto neuroprotector superior al observado en Donepezilo (Aricept), fármaco usado actualmente en clínica para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, frente al daño ocasionado por el péptido beta-amiloide en la capacidad cognitiva de animales modelo de experimentación”, concluye.

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