“Prácticamente no puede entrar un nuevo maestro en nuestra provincia”

Plantillas docentes para el próximo curso, cierre de colegios, equiparación salarial, derechos laborales pendientes, modernización de las aulas… La educación tiene en la actualidad varios frentes abiertos entre sindicatos y administración. Luis Miguel Carvajal y Manuel Colmenero, del Sindicato de Trabajadores de Enseñanza de Castilla y León (Stecyl) en Salamanca, analizan en una entrevista con NOTICIASCYL la situación actual

Manuel Colmenero y Luis Miguel Carvajal, del Sindicato de Trabajadores de Enseñanza en Salamanca

La Consejería de Educación negocia actualmente con los sindicatos la equiparación salarial que reclaman y la recuperación de derechos laborales perdidos durante los peores años de la crisis económica. La propuesta inicial no ha satisfecho las demandas sindicales. Pero, al mismo tiempo, está pendiente la modernización de las aulas, acaba de llevarse a cabo el proceso de matriculación para el próximo curso, y están recientes dos polémicas, la reducción de la plantilla docente y el calendario escolar con la coincidencia o no de vacaciones con las fiestas religiosas. De todo ello hablan en una entrevista con NOTICIASCYL Luis Miguel Carvajal y Manuel Colmenero, del Sindicato de Trabajadores de Enseñanza de Castilla y León (Stecyl) en Salamanca.

– Aparcada la Lomce, parecía que éste iba a ser un curso más tranquilo, pero en educación siempre hay debate. ¿Qué balance se hace desde Stecyl en Salamanca?
– En líneas generales el curso ha estado concentrado en el tema de las interinidades, hay aproximadamente un 25%, el mayor bloque en Secundaria, por encima del 30%, mientras que en Primaria ronda el 14%. Nunca ha habido tantos interinos en Castilla y León, se van a traducir en las plazas que van a salir ahora, en dos partes, por un lado la tasa de estabilización, aquellos que se han jubilado, y por el otro la tasa de estabilización temporal, con interinos que llevan al menos tres años trabajando, por eso ha salido tanta cantidad. Y también ha sido el curso de la demografía, desde hace cuatro años no hay niños para la demanda de centros. Tenemos un problema muy serio, principalmente en las provincias del oeste de Castilla y León, y en términos de plantilla Salamanca es la provincia más castigada.

– ¿Abordará la Consejería estos dos problemas el próximo curso?
– A los hechos nos remitimos. Hay una negociación de plantilla jurídica impuesta, la propia Consejería presenta una serie de criterios, absolutamente restrictivos porque no llegan a todas las reivindicaciones de las organizaciones sindicales y este año no se ha tenido en cuenta ninguna alegación de Stecyl. En realidad no existe ningún tipo de negociación. En Salamanca habrá dieciocho maestros menos y siete profesores menos en Secundaria. Mientras los criterios no sean más flexibles será muy difícil aumentar plantilla y la zona rural es la más castigada. La Consejería sigue aplicando ratios máximos, por lo que el profesorado será menor. Se nos dijo que se iban a crear más plazas de especialistas en pedagogía terapéutica en lenguaje pero no se ha producido, existen muy pocas plazas de apoyo en Educación Infantil, no se han regulado los desdobles en Secundaria y hace años no había desplazados a comienzos de curso, ahora se han duplicado. Prácticamente no puede entrar un nuevo maestro en nuestra provincia. Y hay otra cuestión, el modelo bilingüe, que tiene muchas carencias.

– ¿Por ejemplo?
– El modelo actual bilingüe se impuso, no se negoció. Tenemos asignaturas de disciplinas no lingüísticas, como ciencias naturales o plástica, que se dan bilingüe. Nosotros nos hemos mostrado en contra desde un principio con estas disciplinas no lingüísticas porque no es la mejor forma de que el alumnado pueda aprender inglés. Queremos que se ofrezcan conocimientos para una desenvoltura real, porque de qué le sirve muchas veces a un chico o chica que vaya a Inglaterra sabiendo cómo se dice montaña o planta. Ahora no hay un modelo bilingüe, es un modelo de enseñanza de lenguas extranjeras. Además de que hay desigualdad entre los centros que tienen bilingüe y los que no. Todos los chicos tienen el mismo derecho para tener la misma educación, y no la tienen ahora en función del centro que elijan. Y con clases de veinticinco alumnos cómo se pueden organizar actividades para que puedan hablar todos inglés de forma correcta, por eso solicitamos que las clases bilingües sean con menos alumnos por clase. Es un modelo de lenguas extrajeras, el bilingüismo es otra cosa diferente a lo que nos están vendiendo.

– ¿Queda algún margen para poder mejorar la plantilla docente?
– La plantilla jurídica está cerrada, se negocia en enero, pero está la plantilla funcional, el profesorado que realmente trabaja en un centro, sí está pendiente de negociarse. En un colegio puede haber nueve unidades pero sólo funcionan siete, pero la Dirección Provincial de Educación no nos facilita los datos de cupo, por lo que no podemos hacer un estudio serio del profesorado que realmente se necesita en los centros. La plantilla jurídica está hecha, pero no la funcional, la que realmente se necesita en los centros. Siempre se necesita más profesorado, porque se comprometieron a que hubiera más especialistas de apoyo educativo y porque es necesario que haya menos alumnos por clase y por tanto más profesores para que la educación sea de mayor calidad. Si no se cambian los criterios, lo que más sufre es la zona rural, la de Salamanca está absolutamente muerta.

“Pedimos que merecemos cobrar lo mismo, no somos más ni menos que el resto de España”

– ¿Se cerrará algún colegio el próximo curso?
– No tenemos constancia todavía de alguna localidad. Nosotros siempre estuvimos en contra de la zona única, ha hecho muchísimo daño la libertad de elección de centro. El problema que tenemos es que muchas zonas tienen segregación y se están creando guetos, hay centros sin apenas alumnos porque se está priorizando la matriculación en colegios concertados, no hay centros concertados con poca matriculación.

– El eterno debate, si la administración favorece más a la educación pública o la concertada.
– Hay dos datos, porque desde Stecyl siempre nos gusta hablar con datos, hay que ser riguroso a la hora de afirmar algo. En primer lugar está el alumnado matriculado, en Salamanca en el año 2000, tras las transferencias educativas a las comunidades autónomas, se matricularon, y son datos de la propia Consejería, 54.463 alumnos, el 67% de la enseñanza pública, pero en 2016 eran 47.291, Salamanca pierde siete mil alumnos, la concertada aumenta el 5% de alumnos, la pública pierde el 3%. Por tanto es una falacia decir que ha aumentado la matriculación en los centros públicos. Y el segundo dato es la evolución de los gastos, dónde se invierte más, en 1999 la educación concertada recibió 156 millones de euros, en 2016 fueron 228 millones. Por eso no hay colegios privados, porque se acogen a los conciertos para ser sostenidos con dinero público. Es mentira que no se haya invertido más en los conciertos educativos.

– Hablando de futuro, ¿se están modernizando las aulas con nuevas tecnologías acordes a lo que se precisa?
– Un ejemplo claro lo tenemos en Miranda del Castañar. Allí internet prácticamente no llega, y si lo hace es a ratos, es algo muy común en la zona rural. Pero en la ciudad también pasa, hay centros donde una acera tiene posibilidad de alta velocidad y la acera del centro educativo no. Entonces, si es grande y hay varios ordenadores conectados a la vez, internet va con mucha dificultad. Y los portátiles que nos facilitaron son equipos obsoletos. A veces empezamos la clase encendiéndolos, vamos hablando de otras cosas y cuando han pasado diez o quince minutos podemos utilizar el ordenador. En Extremadura, por ejemplo, hicieron una inversión enorme antes y ahora todos los centros tienen alta velocidad de internet y equipos modernos. A la Consejería de Educación se le llena la boca hablando de nuevas tecnologías pero la realidad es otra, equipos obsoletos, sin prácticamente mantenimiento, y luego está una gran cantidad de profesorado mayor sin formación específica para utilizar los ordenadores. Puedes tener la máquina más potente del mundo, pero si no sabes usarla… El mayor tramo de profesorado tiene de media de 45 a 55 años.

– Toda esta situación influye en un día a día de docentes sobresaturados, que hacen el trabajo de varias personas a la vez, y tras años de recortes salariales y de derechos laborales. Después de más de una década se vuelve a negociar un incremento salarial. ¿En qué estado se encuentra esta negociación?
– Desde el año 2012 acumulamos una pérdida de poder adquisitivo de más del 21%. Es lícita la reivindicación de equiparación salarial de otros compañeros, como policías, guardias civiles, otros funcionarios, pero nosotros hemos perdido más poder adquisitivo. Tenemos en marcha una campaña reivindicativa tras hacer un estudio comparativo entre todas las comunidades autónomas, teniendo en cuenta la evolución del IPC. Desde 2006 no se han tocado los sueldos del profesorado, se han congelado y reducido. No pedimos que nos equiparen con el País Vasco de primeras, porque no es posible todo de golpe, pedimos que de momento nos igualen a la media de lo que se cobra en el resto de las comunidades autónomas. La diferencia viene por un complemento de comunidad que lleva diez años sin tocarse, y han aumentado las condiciones en las aulas, a nivel de horarios, y además se ha producido un cambio legislativo que nos ha provocado un mayor trabajo. Y pese a ello hemos mantenido los mejores resultados educativos de España tanto en las pruebas PISA como EBAU. Por eso pedimos que merecemos cobrar lo mismo, no somos más ni menos que el resto de España. Si no se atienden estas solicitudes ya emprenderemos las medidas que consideremos oportuno.

– ¿Sólo manifestaciones como otros colectivos o más allá con paros y huelgas?
– Dijeron que iban a analizar la situación hace un año pero estamos esperando, y como no lo han dado el análisis hemos hecho este estudio que le hemos presentado a la Consejería. Si no hay negociación nosotros sí que vamos a hacer una concentración de todos los delegados del STE en la sede de la Consejería de Educación. Será pronto.

“Es una falacia decir que ha aumentado la matriculación en los centros públicos”

– No sólo se reivindican mejoras salariales, también la recuperación de los derechos laborales perdidos durante la crisis. ¿Cuáles están pendientes?
– Hay una campaña sobre la disminución de ratios en los centros y para volver a las 35 horas semanales. Además de incidir en las interinidades, es que es muy sangrante, en 2006 se llegó a fijar que fuera un 5% como máximo de interinos, pero estamos en un 24%. Ahora se quiere llegar al 8%, pero evidentemente no se puede bajar de golpe. No ha habido estabilización de plantilla en los últimos diez años y con el número de plazas que se sacará el próximo año será un ERE encubierto, se cargarán de un plumazo a un montón de interinos que llevaban aquí trabajando años, un problema que ha generado la propia administración y ahora va a repercutir en todo el profesorado.

– ¿Qué le dirían a quienes consideran que los docentes se quejan de vicio, que con lo que cobran y las vacaciones que tienen encima quieren más sueldo y menos horas semanales?
– El problema de nuestra profesión es que hay mucho trabajo que no se ve. Estamos en el colegio o el instituto las horas que sea, con una jornada laboral como la de otros trabajadores, treinta y siete horas y media actualmente, pero en casa tenemos muchas horas de preparación de clases, de elaboración de materias, de corrección de trabajos, de exámenes, de cuadernos, de programaciones, de cursos de formación, o este año que hay oposiciones. Ahora están todas las academias llenas, están todos los compañeros estudiando porque en teoría saldrá otra convocatoria en 2020 para bajar a ese 8% sólo de interinos que ha prometido la Consejería.

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