La construcción, un sector que se recupera y con grandes expectativas

NOTICIASCYL continúa su serie dominical en la que analiza el estado actual de los sectores económicos de Salamanca. La compraventa de viviendas registró en noviembre su mejor dato en cinco años, aumentan las hipotecas sobre viviendas y sube el precio medio, mientras que las licencias municipales para obra nueva y reformas se han incrementado. Los datos son positivos, las sensaciones de las dos patronales salmantinas, Aconsa y Aescon, también, aunque con algunos matices

Construcción de viviendas en Ciudad Jardín, reforma de aceras en Garrido, rehabilitación en el casco histórico de Salamanca y carteles de viviendas y suelo en venta

Acaba de comenzar 2018, el año de la consolidación definitiva de la recuperación económica, según apuntan diversos estudios de agencias de calificación, bancos, analistas financieros… pero, ¿qué opinan los propios protagonistas de que cada día la economía siga su curso? ¿Cuál es la situación actual de cada uno de los sectores que conforman el engranaje del tejido productivo? NOTICIASCYL continúa su serie dominical en la que analizará el estado actual de los sectores económicos de Salamanca.

Tras analizar dos de los motores de la provincia, el comercio y la hostelería, este domingo es el turno para la construcción, el que antes de la crisis fuera el principal sustento económico de la ciudad, con miles de viviendas en construcción, miles de reformas y miles de trabajadores. Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y de años muy duros, el sector se recupera y tiene grandes expectativas para este año. En la actualidad está formado por unos 4.900 trabajadores en 1.070 empresas, con 3.100 autónomos.

Los datos estadísticos así lo indican. Por ejemplo, la compraventa de viviendas registró en noviembre su mejor dato en cinco años, aumentan las hipotecas sobre viviendas y sube el precio medio, mientras que las licencias municipales para obra nueva y reformas se han incrementado, dando origen a la apertura de inmobiliarias. Las cifras son positivas, pero, ¿cuáles son las sensaciones de las dos patronales salmantinas? ¿Cuál es la percepción real de quienes trabajan día a día en el andamio?

Javier Tamames, presidente de Aconsa
Javier Tamames, presidente de Aconsa

El año 2017 fue de consolidación, afianzando la lenta recuperación de la construcción pero ya con hechos reales positivos. De hecho, según explica el presidente de la Agrupación Empresarial de la Construcción y Servicios Auxiliares de Salamanca (Aconsa), Javier Tamames, “aunque parezca mentira, ahora tenemos el problema de la falta de mano de obra cualificada. De los buenos trabajadores y las empresas que perduraron durante la crisis, muchos se han jubilado. En verano incluso nos costó encontrar gente para trabajar”.

Y es que con el boom inmobiliario hace una década el sector atrajo mucha mano de obra no cualificada, sobre todo jóvenes que veían en la construcción un sueldo fácil, mucho dinero que gastar en lugar de pasar horas estudiando. Obreros a destajo para terminar promociones lo antes posible y comenzar otras que poder vender. El lado positivo de la crisis fue una limpia de estas ‘empresas pirata’, de ese en cierto modo intrusismo. “La crisis ha profesionalizado el sector, se quedó la gente buena y la gente seria. También se hicieron muchas inversiones en suelo y muchos se salieron del sector”, añade Juan Manuel Gómez, presidente de la Asociación de Empresarios Salmantinos de la Construcción (Aescón).

Aunque aún se mantiene el problema de quienes no están dados de alta en la Seguridad Social o sí pero sin cualificar, ofreciendo precios un 25% inferiores sobre presupuestos ya muy ajustados. “Así es muy difícil competir, y la Inspección de Trabajo está atada de manos porque esta gente hace muchas reformas en viviendas y ahí no pueden entrar los inspectores tan libremente porque son propiedades privadas”, explica Javier Tamames.

La construcción ha sobrevivido estos años en edificación gracias a los denominados chaperones y las pequeñas reformas, también con obra nueva de viviendas unifamiliares. Ahora vuelven a verse grúas en la ciudad, con nuevas promociones en las zonas de Carrefour, Ciudad Jardín y Vistahermosa, vendiéndose pisos sobre plano. Próximamente está previsto que se edifique en la zona de La Platina y El Marín, pero a medio plazo. Algo a lo que ayuda la mayor apertura de los bancos, que se han convertido en promotores de suelo y socios de empresas constructoras. “A las provincias pequeñas como Salamanca les cuesta llegar la recuperación que ya hay en las grandes ciudades, estamos estancados con nuevas promociones”, añade Juan Manuel Gómez.

También aumenta la obra pública dentro de un sector variable según la temporada, pues desde primavera hasta otoño es su temporada fuerte gracias al tiempo, pasando el invierno entre reformas interiores. Los proyectos de las administraciones también han pasado los años más duros de la crisis, de ajustes en los presupuestos, de reducción de la inversión real para hacer frente al pago de deudas. Obra pública que vuelve a paralizarse por la falta de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y, con ello, de los presupuestos de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Salamanca.

A mayores, para el presidente de Aconsa, hay un importante problema, y es una cierta ‘guerra de precios’, porque ahora son tantas las empresas que optan a obra pública que se mira más quién la puede hacer más barata que otros condicionantes como la experiencia o la calidad de los materiales. Eso favorece a grandes empresas de fuera de Salamanca, con las que no puede competir el sector charro.

Juan Manuel Gómez, presidente de Aescon
Juan Manuel Gómez, presidente de Aescon

Además, mejora la construcción de naves en los polígonos industriales, que registró una fuerte caída durante la crisis. Además, muchas fueron las empresas afectadas por el parón de las obras, es el caso de aquellas que suministraban materiales, carpintería, cristalería, muebles, etcétera. Ahora se vuelve a ver movimiento en los polígonos e intención en las administraciones, como el proyecto de urbanización del Ayuntamiento de Salamanca en la zona logística junto a Mercasalamanca, lo que será el Puerto Seco. “El discurso derrotista ha desaparecido, antes sólo se hablaba de crisis y ahora los bancos vuelven a dar dinero”, resume Javier Tamames.

Por su parte, la rehabilitación ha sido un bálsamo no sólo para la construcción, también para arquitectos, aparejadores y técnicos. “Hubo una gran remesa de licenciados que se encontraron sin nada en un mercado saturado”, afirma el presidente de Aconsa. El plan de rehabilitación del Ayuntamiento de Salamanca y la Inspección Técnica de Construcción, entre otras iniciativas, han ayudado, pero no ha sido la panacea que se pensaba, como por ejemplo afirmó el Gobierno con la nueva normativa de eficiencia energética de las viviendas, pues “todavía queda mucho por desarrollar”. “Son obras pequeñas, no te da margen para grandes ingresos”, apostilla el presidente de Aescon.

Exceso de IVA y escasez de ayudas

El sector de la construcción tiene dos importantes demandas para poder afianzar su recuperación. La primera es acabar con el exceso del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), actualmente en el 21% para quienes quieren reformar una vivienda. Hay un 10% en algunos casos, pero con unos requisitos muy restrictivos. “Es mucho dinero, es una barbaridad, si alguien quiere hacer una mínima reforma pongamos de diez mil euros, sólo en impuestos tiene que pagar dos mil”, explica Javier Tamames, presidente de Aconsa. Lo mismo ocurre con el suelo, “no tiene sentido penalizar así la venta”. Las dos patronales coinciden en que el IVA debería estar entre el 9 y 10%. “Incluso saldría a la luz mucho dinero en situación no legal y eso serían también más ingresos para el Estado. Al final una rebaja de impuestos es buena para todos”, añade el presidente de Aescon.

Por otro lado, está la escasez de ayudas. “Sí, las hay, pero son tantos los requisitos que se necesitan… El trámite burocrático no es sencillo”, explica Javier Tamames. Por eso, el sector reclama subvenciones reales para rehabilitación y acerar los trámites, además de una rebaja de los impuestos iniciales, sobre todo para que los propietarios y comunidades de vecinos que quieran realizar reformas puedan hacerlo sin esa ‘penalización’ tributaria que les echa para atrás en muchos casos.

Por su parte, Juan Manuel Gómez afirma que “se echa de menos más financiación por parte de los bancos, te ponen trabas legales hasta para lo más básico, por ejemplo un leasing para un vehículos”. De ahí que reclame una mayor presión de las administraciones a los bancos para que abran el grifo de la financiación, “que no nos regalen nada, pero que nos echen una mano. Es el momento de comprar, porque cuando esto arranque como en Madrid se dispararán los precios”.

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