Adrián Mateos, leyenda del póker: “Se me da bien distinguir cuándo mienten”

Charla con el tres veces campeón del mundo para conocer sus secretos mejor guardados y las claves para llegar lejos con los faroles

FuenteJavier A. Muñiz
Adrián Mateos atiende a NOTICIASCYL SALAMANCA en el Casino del Tormes / MUÑIZ
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Salamanca ha recibido este fin de semana a uno de los referentes mundiales del póker. Tres veces campeón del mundo, Adrián Mateos ha participado en la cuarta etapa del Winamax Póker Tour que se ha celebrado en el Casino del Tormes.

Mateos recibe a los lectores de NOTICIASCYL SALAMANCA en un hábitat para él natural. La mesa de póker, la baraja y las fichas. Herramientas de este jornalero de las emociones que cosecha triunfos por doquier y un número nada desdeñable de ‘ceros’.

En la entrevista con este diario desvela algunas de las claves que le han llevado a ser uno de los mejores jugadores de póker del mundo, anima a practicarlo con responsabilidad y recuerda sus momentos más brillantes.

-Un tricampeón del mundo de póker en Salamanca, ¿sabe si hay mucho nivel por aquí?

-El torneo que jugamos en Salamanca es gratuito, con lo que suele ser gente que juega por primera vez o de las primeras. Con lo cual, el nivel competitivo no es en el que suelo jugar. Es un torneo que abre las puertas a la gente que no sabe lo que es el póker o que es la primera vez que van a jugar en vivo, y qué mejor forma de hacerlo que en un torneo gratuito que está muy bien organizado, porque los organizadores sí son profesionales. Todo es como si fuera un torneo profesional, salvo los jugadores y los premios.

No sé si hay mucho nivel en Salamanca, pero mi compañero de piso en Londres, Javier Gómez, es salmantino. Llevo viviendo con él ya cinco años y viajamos juntos a las paradas por todo el mundo. También es jugador profesional. Yo llevo siete años y él llevará ocho o nueve años. También estudiamos juntos. Es de los mejores jugadores de España.

-¿Qué le parece este casino? ¿Cuál es el más impresionante en el que ha jugado?

– No he tenido oportunidad de verlo todavía, pero tiene buena pinta. Lo más impactante son las Series Mundiales en Las Vegas, que se suelen hacer en el Hotel Río, porque las salas son gigantes y hay miles y miles de jugadores, centenares de mesas. Impacta simplemente ver tanta gente. Es una locura.

-¿Cómo se forja un campeón de póker?

-Disciplina, trabajo mental y echarle muchas horas. Lo que diferencia a un jugador de otro es quién estudie más. Evidentemente hay que tener talento y otro tipo de cualidades, pero al final la parte técnica del juego y matemática es estudiar. No hay otro secreto. Echarle horas con el ordenador, con programas informáticos, muchas horas de juego y al final vas mejorando.

-¿Cuál ha sido el hito más deslumbrante de su carrera?

– El torneo más grande que gané, con 19 años, que significó mi primer brazalete en las Series Mundiales en Francia. Fue un evento gigante, mi primer torneo importante y fui el más joven en ganarlo. Fue, además del primero, el más gordo de mi carrera.

-¿Y el más decepcionante?

-Muchos. Al final en los torneos juegan centenares de jugadores y gana solo uno. Entonces, ganar un torneo es muy complicado, y los días que te toca perder, que obviamente también existen, son decepcionantes, pero forma parte del juego.

El que todo el mundo quiere ganar y cuando te eliminan estás un poco más jodido es el Campeonato Mundial que se disputa en Las Vegas, pero al final juegan un montón de jugadores y solo puede ganar uno, entonces cuando vas ya sabes que es muy difícil ganarlo. Es verdad que vas con mucha ilusión y cada año cuando te eliminan duele. Al fina jugar todos los días te acostumbra tanto a lo bueno como a lo malo.

– ¿Alguna vez la estadística le dice una cosa y el corazón le dice otra?

-Muchas veces. Hay decisiones en las que sabes que, por ejemplo, no puedes abandonar una mano porque llevas un juego muy fuerte, pero piensas que el rival no te está faroleando y depende de la seguridad que tengas en tos sentimientos pues decides una cosa u otra. A lo mejor por la parte técnica del juego y con las matemáticas lo correcto es pagar, pero a lo mejor crees que el otro no te está faroleando por otro tipo de cosas que también son importantes en el póker como puede ser la comunicación no verbales. El póker es un juego de decisiones y, al final, hay que tomarlas. En muchas te vas a equivocar, pero tienes que tratar de equivocarte lo menos posible. El jugador que menos se equivoca es el que gana.

-¿Se definiría entonces como un jugador emocional o analítico?

Más bien analítico, supongo. Al final las emociones las tienes que dejar un poco aparte en aa mesa de póker. Los grandes jugadores de póker son analíticos y tienen muy en cuenta las matemáticas. Aunque las emociones de los rivales son importantes, las tuyas no deberían de serlo a la hora de tomar la decisión porque te puedes equivocar.

-¿Utiliza accesorios para taparse mientras juega?

-Por regla tienes que dejar la cara descubierta. Aunque hay jugadores que sí se suelen tapar, por ejemplo, los ojos o el cuello. Es para que los rivales no puedan saber si se ponen nerviosos por el cuello o la pupila. Yo juego sin nada. Simplemente me pongo auriculares porque los torneos duran 10 o 12 horas para amenizar un poco el trabajo.

-¿Qué música se pone? ¿Es relajante o la que escucha habitualmente?

No, la que escucho normalmente. Me gusta la música comercial y a veces hasta me pongo a bailar y todo.

-¿Recuerda la jugada que más ‘pasta’ le haya reportado en un torneo?

-Hay una jugada que se hizo viral en el European Poker Tour que gané en 2015. Uno de los torneos más importantes que he ganado. Cuando quedábamos cuatro hice un farol muy grande que salió bien contra Johnny Lodden y la jugada se hizo muy famosa. Llevaba ‘J’, ’10’ de picas. Básicamente nada.

-¿En qué momento se da cuenta de que su hobby puede ser su profesión?

– Descubro el póker con 16 años, pero no su puede jugar siendo menor de edad. Jugaba con amigos. Y hasta los 18 me preparé todo lo posible para tener el máximo nivel cuando cumpliese la mayoría y cuando lo hice empecé a ganar bastante todos los meses. Es cuando pensé que me podría dedicar a ello. Además era mejor que los rivales con los que solía jugar y lo vi como una posibilidad real. A los seis o siete meses de haber cumplido la mayoría de edad había ganado varios premios importantes y me mudé a Londres para dedicarme profesionalmente a ello.

-¿El póker le ha ayudado en otros ámbitos de la vida? ¿Es más difícil que se la ‘cuelen’?

-Muchas veces sí. La parte empática con las personas es bastante importante en el póker porque tienes que saber qué están sintiendo o qué emociones tienen. En la vida te ayuda a tratar con la gente, intentar entenderlos e incluso saber cuándo te están mintiendo. Creo que eso se me da mejor que a la media de las personas.

-¿Cree que la afición al póker encierra algún riesgo de ludopatía para los jóvenes?

-No creo que sea peligrosa. Como todo, cuando lo haces mal, por así decirlo, puede serlo. Pero si tú juegas con tus amigos y en cantidades pequeñas que puedas permitirte no. Es como ir al cine o ir a ver un partido de fútbol. El problema es cuando juegas cantidades que no deberías o no puedes permitirte. Si haces las cosas bien, no debería haber ningún problema.

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