Cuando la sombra del amaño de partidos se cernió sobre el Salamanca

Corría el año 1980 y el caso se archivó, apelación de por medio, por falta de pruebas, pero el Málaga-UDS de la Rosaleda se llegó a anular por 'tongo'

FuenteJavier A. Muñiz
Imagen de una crónica de la época reproducida por el diario Marca

El fútbol español aún hoy presume de haber competido sin mácula a lo largo de su historia en cuanto a amaños se refiere. De momento. Las investigaciones estrechan el círculo sobre el Real Valladolid – Valencia CF de la última jornada de esta misma temporada, y escuchas telefónicas desveladas señalan que el duelo podría estar amañado. Las últimas informaciones refieren que hasta siete jugadores blanquivioletas conocían el acuerdo y estaban dispuestos a trasladarlo sobre el campo.

Nada hay seguro en este caso, como tampoco en el precedente más nítido que conserva el fútbol español. Con la Unión Deportiva Salamanca por medio. Fue en la trigésimo primera jornada de la temporada 1979/80, el 27 de abril de 1980, en un partido que los blanquinegros disputaron en La Rosaleda ante el también desaparecido CD Málaga. El resultado fue de 0-3 a favor de los charros que, al término del partido, fueron acusados de pagar por esa victoria. Se dijo que casi cuatro millones y medio de pesetas.

Las crónicas de la época apuntan a un pésimo partido de los malaguistas, ya descendidos, y a un práctico juego de los salmantinos que, con apenas profundidad, lograron resolver el choque en la primera parte. Marcaron Juan Carlos, en propia puerta al paso por el 15′, también Brizzola en el 45′ y Corominas en el 46′. También dejaron constancia los cronistas de que el público se olía la tostada porque sonaron algunos cánticos de ‘tongo’, ‘tongo’.

Tras el encuentro, el jugador del Málaga Julio Orozco aseveró que había recibido una llamada conminándole a no competir el duelo a cambio de dinero. Sus declaraciones sirvieron para abrir una investigación que concluyó con la anulación del partido, la retirada de los dos puntos al Salamanca y sanciones para su técnico, Felipe Mesones, un exjugador de ambos clubes llamado Raúl Castronovo, supuesto instigador, y para el propio denunciante, amén de cuatro malaguistas más.

El Comité de Apelación ratificó todas estas sanciones, pero el ruido generado en Salamanca tras la petición de inhabilitación perpetua para su presidente, José Luis Paniagua, provocó un nuevo desenlace. El recién creado Comité Superior de Disciplina Deportiva desestimó el caso y restableció el partido borrando el amaño por falta de pruebas. No hubo sanciones. El fútbol español siguió adelante sin mácula, sin haber arreglado ningún partido. De momento.

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