Amenábar, en Salamanca: “No solo va sobre Unamuno, sino sobre España hoy”

El director de 'Mientras dure la guerra' ha comparecido este jueves antes de la premiere que tendrá lugar por la tarde en el Teatro Liceo

FuenteJavier A. Muñiz / EP
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Salamanca ha abierto sus puertas este jueves para Alejandro Amenábar y parte del elenco de actores que interpreta su película ‘Mientras dure la guerra’, que se estrena en el Teatro Liceo. Durante una comparecencia pública en la Casa Unamuno, el director ha contado los pormenores de la realización del film desde su perspectiva. Ha hecho un repaso de las motivaciones que le han guiado a través del personaje de Unamuno y la influencia que ha tenido la ciudad en su obra.

“Para mi todo empezó en el Paraninfo. Yo había estudiado a Unamuno en el bachillerato, pero desconocía ese momento en el que se levanta y habla dando lugar a una situación de gran tensión. Me pareció muy cinematográfico y decidí estudiar su figura”, explica sobre la emblemática escena del ‘venceréis, pero no convenceréis’. “La frase convirtió a Unamuno en un mito, pero no existen registros sonoros ni transcripción del discurso y sí muchas versiones de lo que dijo, aparte de la propaganda de un lado y de otro. De ahí la polémica”. En paralelo, Amenábar se interesó por el mundo militar y cómo se fue fraguando el poder en España. “No solo es una película sobre Unamuno, su espíritu y pensamiento, sino sobre España”, ha insistido.

Sobre Salamanca, el cieneasta ha tenido palabras de elogio y agradecimiento tras el rodaje llevado a cabo hace ahora un año. “Hacer la película aquí me devuelve al anclaje de todo, que ha sido Miguel. El personaje que me ha guiado y con el que me he identificado. Tengo que agradecer a la ciudad que se volcó con nosotros durante el rodaje, tuvimos todo tipo de facilidades. Recuerdo a la gente que estaba detrás de las vallas en silencio sepulcral hasta que finalizaba la toma y después aplaudían. Ese entusiasmo no tiene precio”, ha valorado.

En presencia de la propia familia de Unamuno, Amenábar ha reconocido que ha sido una parte muy importante en la elaboración del personaje. De hecho fue un punto de partida. “Fue nuestra primera labor de aproximación, acudir a ellos, y quiero agradecer el respeto que han tenido a nuestra visión”, ha valorado. Y dirigiendo sus palabras a los familiares ha destacado que “Unamuno es contradicción y polémica, y habéis sido muy respetuosos con nuestro punto de vista”.

Sobre la construcción del personaje, el director ha explicado que se acercó por primera vez a la figura de Unamuno a través de ‘La tía Tula’ y que después se adentró en su obra. “Lo difícil es dar con la voz interior, la esencia, el espíritu del personaje. El Unamuno que aparece en la película no es necesariamente el que aparece en los libros, es el que nos hemos tenido que imaginar. Es un torbellino que sufre y llora y que finalmente explota en el Paraninfo”, relata describiendo el viaje interior que hace el personaje, desde su casa de Bordadores, hasta su estallido en el templo universitario.

“No trata tanto de los vaivenes ideológicos, sino de sus certezas, porque él es un hombre de paz. Denuncia los desmanes de la República, cree que el Ejército va a poner orden y cuando ve que eso es un baño de sangre, lo denuncia también”, ha valorado, apuntando además que “muchas de las cosas que dijo en el 36 tienen una vigencia enorme”. “La idea de unidad y convivencia planea en toda la película. La actualidad de su discurso es algo que hemos intentado potenciar”, ha matizado.

Actualidad del discurso

En cuanto a la «absoluta actualidad» del mensaje de Unamuno, ha retomado el tema para decir que España «ha avanzado muchísimo»y ha explicado, sobre las declaraciones de hace unos días sobre la supervivencia del mensaje de Franco, que a la hora de buscar financiación para la película tuvo la «intuición» de que tenían «muchos problemas».

Según sus palabras, esas complicaciones llegaban por la presencia del dictador en la trama, un personaje que «inspiraba mucho recelo», y él llegó a pensar en ese momento que «el fantasma de Franco flota en nuestro alrededor».

«Tienes la sensación de que estamos hablando de las mismas cosas y, por supuesto, la idea de las dos Españas, que está muy presente en la película. Yo quería una secuencia en la que se vieran reflejadas las dos España, y siempre dar argumentos sólidos a una y a otra. En ese sentido, cambias cuatro nombres, cambias Stalin por Maduro, y parece que estamos hablando de lo mismo», ha añadido.

A pesar de esa apreciación, el director de cine ha insistido en que «España dio una vuelta de 180 grados» con una transición «modélica». Aunque «a veces, en transiciones en las que en muchas cosas se opta por la amnistía o se cierra en falso, surgen problemas, se reabren heridas años después».

De nuevo sobre la trama y el mensaje, el director ha reconocido que tuvo empeño en dejar su mensaje ya desde el mismo cartel -una bandera de España como si fuera un telón- de que es «una película sobre España», y ha animado a los espectadores a «levantar el telón y ver lo que se encuentra», y disfrutar de una película que quiere que sea «catártica».

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