El estado de la cuestión de la ciudad de Salamanca

El Ayuntamiento de Salamanca celebró un pleno extraordinario para debatir del estado de la ciudad.

Un pleno celebrado en el Ayuntamiento de Salamanca

El Ayuntamiento de Salamanca ha celebrado esta mañana un pleno extraordinario para debatir -es un decir- sobre el estado de la ciudad de Salamanca que, según el portavoz socialista, José Luis Mateos, es una petición de su formación ya rancia en el tiempo. Un debate que no lo fue, en cuanto que esta fórmula tiene de todo menos debate. El alcalde interviene en un largo discurso, y adiós.

El estado de la cuestión, más que del debate, son las diferentes formas de ver tras el cristal -aunque no tenga aumentos- a la ciudad de Salamanca. Sus problemas y soluciones. Sus diversas maneras de buscar una gestión que, a día de hoy, están en las antípodas entre los dos ‘frentes’. De una parte, los ‘coaligados’ PP y Ciudadanos, y de otra, aunque también con muchos matices entre ellos, PSOE y Ganemos Salamanca, de donde llegaron las críticas más furibundas a la gestión de Fernández Mañueco.

La cuestión, además, antes de entrar en otra materia, es la inexplicable intervención del concejal de Ciudadanos Fernando Castaño, cuando el portavoz, Alejandro González, había realizado una primera intervención pulcra que terminó de una manera enigmática -que luego Castaño se permitió aclarar- o drástica, “o cambian o cambiamos”.

El momento de Castaño en el pleno se fundó en que “todas las iniciativas que ha acordado Ciudadanos han salido hacia adelante. No miramos los colores sino la utilidad” y “no nos olvidemos de la falta de oportunidades para los mayores. Nunca debería ser demasiado tarde”. Por lo demás, complacencia a su ‘amistad’ con el PP.

‘Triunfal’ Fernández Mañueco

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, abrió el turno de intervenciones -por cierto, el único suyo, porque no contestó a nadie- con un balance complaciente, diría mejor, triunfalista en el que no mostró crítica alguna hacia sus cinco años de gestión y que, ya para rematar este apartado, también tuvo continuidad, casi calco, en el que ofreció el portavoz del Grupo Popular, Fernando Rodríguez. Nada nuevo que no se conociera ya desde los medios de comunicación, tanto en propuestas como en datos/cifras.

Munición de Mateos y Risco

La parte más sustancial del debate tuvo lugar en las réplicas, porque no hubo contraréplicas, al no entrar el alcalde en el ‘cuerpo a cuerpo’. En estas intervenciones, José Luis Mateos, comedido en su primera intervención, disparó fuerte cuando recordó el ‘caso’ Mercasalamanca, donde dijo que el PP “no dice nada del agujero de Mercasalamanca. Un pelotazo urbanístico que les salió mal de consecuencias incalculables”.

Y fue más allá en el urbanismo, “la política urbanística de ustedes ha acabado toda en los juzgados. Casos Corona Sol, Corte Inglés, Plaza de los Bandos…”.

Gabriel Risco de Ganemos Salamanca, en la segunda intervención, la primera la realizó Virginia Carreras, quizás la crítica más furibunda, no anduvo con remilgos cuando espetó “están esquilmando a la ciudad con impuestos mientras hay hoteles de cinco estrellas de la ciudad que siguen sin pagar el IBI”.

Además, Risco pidió dimisiones “por el escándalo de las piscinas, ya que nos ocultaron documentación porque no habían contratado el seguro”, lo que a tenor de socialistas y Ganemos, le ha costado al Ayuntamiento, “siete millones de euros”.

La hegemonía de la alternativa, otra cuestión

Un debate que no fue tal en cuanto no se debatía con quien debería haberse tenido que debatir. Un debate que no trae nada nuevo, las posiciones siguen idénticas y de sobra conocidas. Eso sí, cuando González Bueno, portavoz de Ciudadanos, amagó, rápido salió Castaño a ‘poner todo en su sitio’. Por tanto, nada nuevo en un pleno que no sirvió más que para fijar en el tablero de la política local la postura de cada uno.

Por cierto, tanto Grupo Socialista como Ganemos Salamanca se postularon como “la única alternativa de cambio al actual gobierno en el Ayuntamiento de Salamanca”. Vista la política nacional, que en estas cuestiones también tiene su peso, el tiempo quitará o dará razones a unos o a los otros, o como puntualizó Mateos, “a lo mejor el que gestione el Ayuntamiento en el próximo debate del estado de la ciudad es otro”. Todo a su tiempo, cachis.

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