Cáritas advierte que la pobreza “se enquista” en la Comunidad

Cáritas estima que las familias con trabajo precario que requiere apoyo suponen el 25% del total atendidas en Castilla y León

FuenteEuropa Press
Miembros de Cáritas./ Europa Press

Cáritas estima que las familias que, a pesar de que sus miembros contaban con trabajo, hubieron de recurrir a su ayuda debido a la precariedad del mismo, supone en torno al 25 por ciento del total de familias atendidas por esta ONG católica en Castilla y León.

Así lo ha apuntado el presidente de Cáritas Autonómica de Castilla y León, Antonio Jesús Martín de Lera, durante la presentación de la Memoria 2018 de esta organización, en la que se recoge que durante el pasado año se atendió a 59.910 personas, lo que repercutió en que el número de beneficiarios fuera de 120.006 a través de 247.514 atenciones.

Estas cifras suponen un incremento en el número de atenciones respecto a 2017, cuando alcanzaron las 55.308, mientras que los beneficiarios se quedaron entonces en 97.006 y los recursos empleados para ellos fueron de 32 millones, frente a los 36,9 invertidos en 2018.

Por ello, Martín de Lera ha advertido de que la pobreza «se enquista» en la Comunidad y que, «en contra de lo que se puede pensar, sigue habiendo personas excluidas que acuden cada vez más» a Cáritas, sobre todo para atención «urgente», pues en muchos casos se encuentran «fuera de los Servicios Sociales» o bien han agotado las prestaciones.

Entre esas necesidades, el presidente autonómico de Cáritas ha citado las dificultades para hacer frente a los gastos de vivienda, ya sea alquiler, hipoteca o suministros básicos como luz, gas o agua. En este sentido, se ha dirigido a las administraciones para reclamar «más vivienda pública social».

«Apatía»

Durante la presentación, celebrada este viernes en la sede del Arzobispado de Valladolid, Martín de Lera ha lamentado la «apatía» en la solidaridad y la «indiferencia hacia la pobreza» en la sociedad actual. «No hay peor cosa que invisibilizar la exclusión y hacernos creer que no existe», ha advertido en declaraciones recogidas por Europa Press.

Para llevar a cabo su labor, Cáritas contó con el trabajo de 4.578 voluntarios y 885 trabajadores a través de 331 centros. En cuanto a sus ingresos, el 28,7 por ciento procedió del ámbito público, fundamentalmente de la Administración regional, seguido por las del Estado, entidades locales y provinciales y fondos europeos.

El 71,3 por ciento restante provino del ámbito privado, como suscriptores, socios y donantes, colectas parroquiales, aportaciones de Cáritas España, de la Conferencia Episcopal o de herencias y legados particulares. En 2018, la ONG contó en Castilla y León con 5.405 socios y 5.908 donantes.

Por lo que se refiere a su actividad, su presidente autonómico ha destacado la labor en empleo y economía social, así como en inserción laboral, a lo hilo de lo cual consiguieron 2.263 inserciones, algunas de ellas a tiempo completo y con contrato indefinido. «Ojalá todas pudieran ser así, pero aunque algunas sean con contratos temporales, es importante que se vayan introduciendo en el mercado laboral», ha recalcado.

También ha subrayado la cooperación internacional que realiza sin «encerrarse» en una «mirada local», pues «en muchas partes la pobreza se vuelve miseria y necesidad vital».

En la presentación de la Memoria, Martín de Lera ha estado acompañado por el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, quien ha destacado la coordinación de las once diócesis de la Comunidad en la asistencia a través de Cáritas de Castilla y León.

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