Crónicas urbanas…y gastronómicas

Delicioso almuerzo en la brasería de Chuchi Martín con excelente compañía

FuenteSantos G. Catalán
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Con cierta frecuencia mi amigo y “jefe”, Carlos Velasco, a la sazón director general del Grupo CL, empresa editora de este periódico digital, entre otros negocios, tiene la sana costumbre de llamarme cuando viene a Pucela para compartir mesa y mantel. En esta ocasión en el restaurante brasería de Chuchi Martín, un veterano de la hostelería que además guisa de maravilla.

Velasco, salmantino de Sancti-Spíritus, mundano, que aparenta buena gente y certificado queda, es un tipo de los más serios y formales con los que he tratado en mi vida profesional. Y han sido numerosos.

Profesor de Literatura, jefe de prensa en las Cortes de CyL en la época de Manuel Estella, director de Tribuna de Salamanca, etc., encontró hace años este nicho de comunicación y ahí sigue viento en popa, superando la crisis que a tantos medios del ramo afectó.

Con él y sus negocios periodísticos disfruté de una época dorada en mi profesión. Y ahora me permite toda la libertad del mundo para poder plasmar mis crónicas y reportajes en este medio. No había nada premeditado para hacer este reportaje, porque era un encuentro entre dos amigos sin más.

Pero hete aquí que la casualidad nos vino a encontrar con mi otro “jefe” televisivo, Florencio Carrera; gran tipo este leonés de Laguna de Negrillos, que nos conocimos cuando llegó a Valladolid allá por 1995, y ahí sigue manteniendo el tipo y dando la cara. Carrera está al frente de La 8 Valladolid (CyLTV), además de esRadio, del Grupo Edigrup.

Florencio tiene carácter, pero es muy sociable y su bonhomía le ha permitido granjearse la amistad y la confianza de los vallisoletanos. Conoce a la perfección todo lo que se cuece en las cocinas de la política, tanto de Pucela como de CyL. Zorro viejo y difícil de “torear” este hábil leonés. Nuestra amistad perdura en el tiempo.

Y con Florencio charlamos hasta que llegaban sus invitados. Y llegaron. Primero una dama; soltera, bella y sin ayuntamiento que llevarse a la boca, al menos hasta otros cuatro años porque acaba de dejar el de Zaratán de motu propio tras una excelente gestión. Ella es Susana Suárez.

Y al cabo de un rato de espera hizo su aparición el segundo de los invitados de Florencio; otro leonés de Gordonzillo que tiene negocios de transporte y hostelería en Valladolid. Se trata de Ramón Jano. Un personaje interesante, emprendedor y hecho a sí mismo. Y es que los leoneses…

Sus camiones pululan por toda la geografía española y europea bajo la marca “Jano Cargo”, y desde hace unos años gestiona el restaurante Ramontti, en el Polígono de San Cristóbal.

Casi coincidimos en los menús que nos preparó Chuchi Martín, justo debajo del puente del Arco de Ladrillo. Este hostelero vallisoletano montó el negocio hace años y mantiene una clientela selecta y habitual que hace de su cocina de mercado un auténtico deleite. Chuchi es afectuoso y cercano, sabiendo vender “la mercancía”. Está mencionado y recomendado por la Guía Michelin, lo que es sinónimo de calidad.

A nuestra mesa nos llevaron las recomendaciones que el mismo Chuchi nos ofreció: pimiento del piquillo con anchoa de Santoña y una emulsión que supo a gloria. Luego llegó un calamar a la brasa con un fondo delicioso, impregnado en su tinta. Y rematamos con un chicharro a la brasa que realmente estaba sabroso, fresquísimo y en su punto. Todo ello acompañamos de un sensacional tomate de Motril y regado con un rosado “Salvueros” cigaleño.

A la hora del café hicimos mesa redonda y allí conversamos de lo divino y de lo humano. Pero sobre todo recordando tiempos pasados. Fue, sin duda, un encuentro delicioso y ameno. Suerte para Susana. Lo merece.

“El que se olvida de los bienes gozados en el pasado es ya viejo hoy” (Epicuro)

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