Nueva campaña contra alcohol y drogas al volante con 2500 controles diarios

La DGT en colaboración con Aspaym concienciarán a los conductores sobre el grave riesgo que supone circular bajo la influencia de estae tipo de sustancias

FuenteEuropa Press
Un control de alcoholemia (Foto: Policía Municipal Valladolid).

La Dirección General de Tráfico lleva a cabo esta semana una campaña especial contra el consumo de alcohol y drogas al volante que supondrá la realización de 2.500 pruebas diarias y contará con la colaboración de la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos (Aspaym) cuyos voluntarios conciencian con su presencia y experiencia personal a los conductores sobre el grave riesgo que supone circular bajo la influencia de estas sustancias.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín Juárez, ha presentado este lunes en Valladolid esta campaña junto a la coordinadora de la DGT en la Comunidad, Inmaculada Matías; el teniente coronel jefe del Sector de Tráfico de la Guardia Civil en Castilla y León, Rafael Aparicio; el director estratégico de Aspaym y presidente de Predif nacional, Francisco Sardón; y el voluntario de la asociación Ángel Ruiz.

Precisamente Sardón junto con Ángel Ruiz han entregado folletos informativos a los conductores con el lema ‘No corras. No bebas. No cambies de ruedas’ y les han explicado las graves consecuencias que puede tener un accidente de tráfico, por lo que también han incidido en otras cosas que pueden contribuir a que se produzca como las distracciones o el exceso de velocidad.

Así, rurante los próximos siete días, hasta el domingo día 9, se intensifica la vigilancia y los mensajes preventivos en las carreteras, en las que se realizarán en Castilla y León 2.500 pruebas diarias de alcohol y drogas a conductores y en las que se tratará de concienciar a los mismos con la ayuda de voluntarios de Aspaym, que colabora por duodécimo año en esta iniciativa.

Mercedes Martín ha señalado «los controles preventivos son una de las medidas más eficaces para retirar de la circulación a los conductores que han ingerido alcohol o drogas. La conducción con alcohol o drogas no solo está relacionada con una mayor accidentalidad, sino también con una mayor mortalidad y con lesiones más severas».

Colaboración local

Estos son los grandes argumentos por los que la DGT pone en marcha esta nueva campaña, en la que colaboran las policías locales de más de una treintena de ciudades. Se trata de que cualquier conductor pueda ser requerido para someterse a un test de alcohol y drogas, independientemente de la vía por la que circule.

En esta ocasión, la campaña de vigilancia y concienciación traspasa fronteras y cualquier conductor que viaje por Europa puede ser requerido por cualquier policía de tráfico para realizar dichas pruebas ya que la campaña se realiza también a nivel europeo, ha explicado Martín, quien ha destacado que según datos del Observatorio Europeo para la Seguridad Vial (ERSO) alrededor del 25 por ciento de todas las muertes en carretera en Europa están relacionadas con el alcohol, una de cada cuatro, que en el caso de España es una de cada ocho.

«Cifras absolutamente escalofriantes y dignas de tomar medidas», ha agregado la delegada del Gobierno, quien además ha explicado que en la Comunidad el alcohol y las drogas estuvieron presentes en 2108 en el 5 por ciento de los accidentes con víctimas en vías interurbanas (112 de 2.308 accidentes). En estos 112 accidentes se registraron ocho fallecidos y 19 heridos graves.

En este marco, también ha destacado el «fruto» del trabajo realizado en los últimos años ya que en 2001 había un 5 por ciento de positivos al volante en este tipo de controles cuando el año pasado la cifra se redujo en España al 1,3 y en Castilla y León la media se sitúa casi a la mitad de la nacional, el 0,7 por ciento en 2018, cuando se realizaron más de 700.000 controles de alcohol y drogas en la Comunidad y dieron positivo en alcoholemia 5.000 conductores.

Martín ha insistido en que aunque el límite permitido para conducir en España es de 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en general (0,15 para profesionales) «la cifra a tener en cuenta es 0,0» porque si se conduce «no se puede consumir alcohol ni drogas». Por ello, ha llamado a la colaboración de todos para «disuadir» e «impedir» a quien piense que puede ponerse al volanta después de haber consumdo alcohol y nadie se suba al coche con él.

«No cambies de ruedas»

Bajo el lema «No corras, no bebas… no cambies de ruedas», según han explicado Fran Sardón y Ángel Ruiz, las personas voluntarias con lesión medular víctimas de un accidente de tráfico acompañan a los agentes de tráfico encargados de realizar los controles.

El voluntario de Aspaym se acercará al vehículo retenido, para trasladarle el mensaje común de la campaña y para demostrar al mismo tiempo con su presencia, las consecuencias y secuelas irreversibles de los accidentes de tráfico. En esta ocasión Aspaym va a colaborar en Ávila, Burgos, León y Valladolid, además de en otras 16 provincias españolas.

Francisco Sardón ha apuntado que muchas personas de la asociación con lesiones medulares o graves han sufrido un accidente de tráfico y ha recordado que de las personas que ingresan en el Hospital de Parapléjicos de Toledo en un 13 por ciento son consecuencia de ello.

Además del alcohol o las drogas, Sardón ha expresado la preocupación por las personas de más 55 años que sufren accidentes por el uso del móvil u otros dispositivos, algo que nadie debería hacer para prevenir accidentes, al igual que considera que hay que ser «tajantes» a la hora de evitar el consumo de alcohol al volante. «Concentración cien por cien, ni una caña, ni un vino», ha señalado el responsable de Aspaym, quien ha añadido que no hay que preocuparse por si se puede dar o no positivo sino por no beber «absolutamente nada».

Por su parte, Ángel Ruiz ha afirmado que si con esta labor se puede evitar un sólo accidente se darían por «satisfechos» porque es «esencial» que la gente se conciencie y ha pedido que, teniendo en cuenta además la experiencia de estos voluntarios, no se usen los móviles o el navegador, los conductores no se distraigan con los niños o acompañantes, algo que «influye mucho», y conduzcan sin «tensión».

La DGT ha recordado que conducir tras ingerir alcohol o drogas tiene consecuencias fatales y aunque en el mejor de los casos, se salda con una sanción administrativa, pero en otros muchos lleva aparejada penas de cárcel. En 2017, según los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, el 62 por ciento de las condenas por delitos viales se debieron a conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Mercedes Martín ha puesto el acento en el hecho de que «a estos castigos normativos hay que sumar el más importante y es que la vida de una persona que ha matado a otra u otras en un accidente de tráfico por haber cometido la imprudencia de conducir habiendo ingerido alcohol o drogas no vuelve a ser la misma».

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